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Puerto de Chancay plantea nuevos riesgos logísticos en Perú

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

Puerto de Chancay plantea nuevos riesgos logísticos en Perú Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
Puerto de Chancay plantea nuevos riesgos logísticos en Perú © agencialaprovincia.info

La terminal controlada en un 60% por Cosco Shipping Ports Limited cambia las rutas previstas para las exportaciones peruanas, gana peso en el comercio con Asia y lleva a las aseguradoras a revisar coberturas y escenarios de riesgo.

Durante los primeros ocho meses de 2026, la conexión entre Chancay y Shanghái registró más viajes y mayor volumen que en el mismo período de 2025. Las publicaciones sectoriales relacionan ese crecimiento con el envío de productos peruanos a China, entre ellos arándanos y bananas.

El puerto ya mueve carga.

El dato muestra que Chancay dejó de ser solo una obra para ampliar la capacidad logística de Perú. La participación china y el interés creciente de Estados Unidos por invertir en el país lo colocaron en el centro de una disputa geopolítica que afecta a exportadores, aseguradoras y reaseguradoras.

Un puerto bajo disputa internacional

Cosco Shipping Ports Limited controla el 60% de la terminal. El proyecto fue presentado como un nuevo centro logístico para la región. Ese control mayoritario puso al puerto en una discusión que supera el comercio exterior peruano y alcanza las relaciones económicas entre China, Estados Unidos y América Latina.

Erika Schoch, consultora estratégica marina para América Latina y el Caribe de Gallagher Re, habló durante el International Insurance Meeting 2026, organizado por Apecose. Según Schoch, Washington muestra un interés creciente en invertir en Perú para contrarrestar, en distintos casos, el peso de Chancay.

La afirmación describe una orientación geopolítica señalada por la especialista. No confirma una decisión formal de inversión estadounidense detallada en el material disponible.

Para las empresas, el punto central es otro. La disputa internacional coincide con un posible cambio en los circuitos comerciales. Chancay fue presentado como una alternativa para que parte de las exportaciones salga por el norte peruano, en lugar de concentrarse en el puerto del Callao.

La terminal fue diseñada para recibir buques de gran porte y reforzar la conexión de Perú con Asia. También comenzó a consolidar una ruta directa hacia Shanghái.

La primera etapa de construcción del puerto de Chancay creó casi 10.000 puestos de trabajo, de los cuales el 75% correspondió a trabajadores peruanos.

Song YangEmbajador de China en Perú

La logística cambia de punto

El traslado de operaciones hacia Chancay afectaría la planificación de las compañías que exportan productos agrícolas. Schoch mencionó frutas y hortalizas, como los espárragos, entre las cargas que podrían salir desde la nueva terminal.

La posibilidad podría acortar distancias logísticas para ciertos embarques. También obligaría a revisar rutas marítimas, contratos y coberturas.

Ese cambio ya tiene una dimensión comercial concreta. Durante los primeros ocho meses de 2026, el servicio Chancay y Shanghái aumentó sus viajes y el volumen movilizado frente al mismo período de 2025. Las publicaciones sectoriales vinculan ese crecimiento con el envío de productos peruanos a China, incluidos arándanos y bananas.

Para las aseguradoras, la primera pregunta es quién cubrirá el puerto. Después viene la llegada de los buques y la póliza adecuada para cada cliente.

Ese orden no es administrativo. Define qué riesgos pasan al mercado asegurador y cuáles quedan bajo responsabilidad de las empresas que organizan sus exportaciones.

Las condiciones que hoy usan los exportadores también podrían cambiar. Las compañías que compran coberturas específicas para mercadería despachada desde Callao podrían necesitar asesoramiento para adaptar sus pólizas y sus procedimientos a una salida ubicada al norte de Lima.

La información disponible no aporta valores de primas. Tampoco establece que ese reemplazo ya haya ocurrido.

El debate regulatorio sobre la terminal forma parte de los antecedentes que las empresas deben seguir. Una cobertura anterior registró la posición de Cosco Shipping sobre el alcance de la supervisión estatal y su posible efecto en los costos de importación en Perú.

El proceso tuvo varias etapas en 2026. El 29 de enero, un juzgado de primera instancia admitió el planteo de Cosco contra la supervisión de Ositrán. En julio, la Segunda Sala Constitucional de Lima anuló esa decisión y declaró improcedente la demanda.

La empresa presentó un recurso de agravio constitucional. El expediente fue enviado al Tribunal Constitucional. Por eso, el alcance definitivo de la regulación continúa abierto, según también informó la cobertura judicial del caso.

Riesgos todavía abiertos

El riesgo no se limita al trayecto entre el campo o el centro de distribución y el muelle. Schoch señaló que las aseguradoras deben estudiar la posibilidad de que un tsunami alcance Lima y afecte el puerto de Chancay.

Es un escenario para el análisis técnico. No es un daño ocurrido ni una alerta vigente informada en el material.

La capacidad portuaria no equivale a funcionamiento efectivo. Que Chancay haya sido construido con la promesa de convertirse en un hub regional no demuestra que todos los exportadores hayan trasladado sus operaciones.

Tampoco prueba que las coberturas actuales sean insuficientes. Para llegar a esas conclusiones harían falta datos sobre volúmenes de carga, rutas contratadas, siniestros y condiciones de las pólizas. Esos datos no fueron proporcionados.

La actividad no crece de forma lineal.

Según cifras de la Autoridad Portuaria Nacional, Chancay movilizó 488.831 toneladas métricas en junio de 2026. En mayo había movilizado 494.689 toneladas. La disminución mensual fue del 1,18%.

El registro confirma una operación relevante. También aconseja no sacar conclusiones a partir de un solo mes.

En septiembre de 2026, la APN describió a Chancay como una infraestructura clave para el desarrollo portuario y económico del Perú. También lo presentó como un enlace que fortalece la conexión directa con los principales mercados asiáticos.

La valoración institucional refuerza la importancia estratégica del puerto. No despeja las dudas sobre supervisión, continuidad operativa, seguros ni distribución de cargas entre las terminales peruanas.

La participación estadounidense sigue sin una forma concreta. El material identifica un interés de inversión para disputar el peso del megaport, pero no informa qué empresas participarían, qué montos estarían comprometidos ni qué proyectos se evaluarían.

La diferencia importa. Una orientación geopolítica anunciada no equivale a una inversión ejecutada.

Para el sector asegurador, Chancay reúne infraestructura operativa, exposición natural y competencia internacional. La terminal puede abrir alternativas para el comercio peruano. Cada cambio de ruta también suma decisiones sobre buques, mercancías, responsabilidad y continuidad logística.

Chancay exige una lectura empresarial más amplia que la de una nueva salida para las exportaciones. Con los datos disponibles, la conclusión más firme es que las aseguradoras y sus clientes deben anticipar el rediseño de las rutas.

El desplazamiento desde Callao todavía no puede presentarse como un hecho consumado. Tampoco la inversión estadounidense. Para Perú, la ventaja logística solo podrá sostenerse si las coberturas, la supervisión y la evaluación de riesgos avanzan al mismo ritmo que la infraestructura.

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