Chancay movió 246.452 TEU hasta julio de 2026 y elevó el transbordo 121%. Ecuador ya conecta carga con China desde el terminal peruano, mientras crece el uso regional.
La conexión entre Guayaquil, Chancay y Shanghái ya opera con una diferencia concreta: el trayecto puede reducir varios días frente a rutas anteriores. Ese cambio está llevando carga ecuatoriana hacia un terminal peruano que gana espacio en el mapa regional.
El salto del transbordo
Entre enero y julio de 2026, Chancay movilizó 246.452 TEU. Con ese resultado superó a Paita como segundo puerto de Perú en movimiento de contenedores, detrás del Callao.
El dato más relevante para Ecuador está en la composición del flujo. Durante los primeros siete meses de 2026, el transbordo aumentó 121% en Chancay. La carga de importación creció 73%, mientras la exportación avanzó apenas 5%. Cada porcentaje apunta a una actividad distinta: una parte creciente de la mercancía llega desde otros países para conectarse con rutas internacionales.
Chancay funciona como un hub transpacífico y aproximadamente la mitad de sus cargas corresponde a otros países, entre ellos Chile, Ecuador y Brasil.
El operador apunta a cerrar 2026 con 500.000 TEU. Hasta julio ya acumulaba 246.452 TEU, cerca de la mitad de esa meta. La primera etapa tiene una capacidad aproximada de 1 millón de TEU. En su primer año de operaciones comerciales, el terminal movilizó alrededor de 286.000 TEU frente a un objetivo inicial de 200.000.
Chancay obtuvo su licencia de operación en junio de 2025. Otra medición sitúa en aproximadamente 336.000 TEU el movimiento registrado durante todo 2025. Las cifras deben compararse con cautela, porque pueden corresponder a períodos y metodologías distintas.
En los primeros ocho meses de 2026, la ruta Chancay-Shanghái transportó cargas por unos 599 millones de dólares. La información disponible no precisa si ese monto corresponde al valor de las mercancías, al flete u otra categoría de circulación económica. Por eso no puede presentarse como ingreso por exportaciones.
La ruta de Ecuador hacia China
La conexión Guayaquil-Chancay-Shanghái comenzó a operar en febrero de 2025. Según la información disponible, permite que la carga ecuatoriana llegue a China en unos 27 días, frente a los 35 a 42 días que podían demandar otras rutas. Shanghái es el destino concreto de la conexión y también puede funcionar como plataforma de distribución hacia otras zonas del territorio chino.
La reducción del tiempo pesa especialmente en los productos perecibles o sensibles al tránsito. Fedexpor había identificado al banano y al camarón entre las mercancías con mayor potencial de aprovechamiento. También había señalado el cacao. El café forma parte de la oferta que Ecuador busca impulsar hacia Asia; las flores, las frutas tropicales y la minería completan ese grupo de productos.
Los datos de comercio exterior muestran el peso de esa estrategia. Entre enero y agosto de 2026, Ecuador exportó 12,14 millones de cajas de banano a China, un 11,84% más que en igual período de 2025. En el primer semestre de 2026, las ventas de camarón ecuatoriano a China alcanzaron 1.917 millones de dólares, con aumentos de 10% en valor y 17% en volumen. El mercado chino absorbió más de la mitad del volumen de camarón exportado por Ecuador.
La evolución regional también está moviendo los flujos. En las primeras semanas de octubre de 2026 se informó que cerca del 8% del comercio exterior chileno en contenedores ya pasaba por puertos peruanos, principalmente Callao y Chancay. Daniella De Luca, académica de la Universidad de Valparaíso, estimó además que alrededor del 40% del transbordo de Chancay corresponde a carga nacional chilena. Esa cifra describe la composición del tránsito, no el movimiento total del terminal.
Sebastián Angulo, periodista y analista económico independiente, resumió el interés ecuatoriano en la reorganización de las rutas hacia otros mercados. La lectura coincide con la función que Cosco asigna al terminal: Chancay busca recibir grandes buques asiáticos, concentrar carga y redistribuirla hacia Sudamérica. Después realizaría el proceso inverso con las exportaciones regionales.
Juan Carlos Paz-Cárdenas estimó una conexión de aproximadamente 23 días entre Perú y Asia. Esa cifra corresponde a otra ruta o metodología, por lo que no contradice necesariamente los 27 días atribuidos específicamente al trayecto Guayaquil-Chancay-Shanghái.
Guayaquil no fue desplazado
La evidencia disponible no muestra una sustitución de los puertos ecuatorianos por Chancay. Iliana González, directora ejecutiva de la Asociación de Terminales Portuarios del Ecuador, explicó en mayo de 2026 que el impacto del puerto peruano para Ecuador era indirecto y no sustitutivo.
La carga propia del país continúa embarcándose y desembarcándose normalmente en terminales nacionales por razones de cercanía, costos y eficiencia. Luego puede realizar un transbordo en Perú.
Los números de Contecon respaldan esa lectura. Entre enero y junio de 2026, la terminal de Guayaquil movilizó 442.000 TEU frente a 338.000 en el mismo período de 2025, un aumento aproximado de 30%. El tráfico de contenedores con Asia avanzó 28% y la empresa proyectaba superar los 830.000 TEU durante todo el año.
La información disponible describe una reconfiguración de las rutas internacionales, más que una retirada de Guayaquil. La ciudad concentra entre 85% y 90% del comercio exterior no petrolero de Ecuador.
Para Asotep, el desafío consiste en mejorar la competitividad de los puertos ecuatorianos. La agenda incluye inversiones en infraestructura marítima, profundización de canales, ampliación de terminales y mejores accesos terrestres.
Los puertos privados asociados a la entidad habían acumulado inversiones por 418 millones de dólares hasta 2025. La proyección apuntaba a unos 807 millones hacia 2030.
La discusión sobre infraestructura también aparece en otros sectores de la economía regional y puede leerse junto con un análisis previo sobre las decisiones pendientes que condicionan la capacidad operativa en Argentina.
La conexión todavía es el límite
El crecimiento del terminal no resuelve por sí solo los obstáculos logísticos. La principal ruta entre Chancay y Callao mantiene interrumpido un tramo de la avenida Néstor Gambetta. Además, el puente sobre el río Chancay, que colapsó en febrero de 2025, continúa siendo reemplazado por una estructura provisional de menor capacidad.
Un estudio de la Universidad del Pacífico identificó 21 proyectos de infraestructura por unos 820 millones de soles, más de 238 millones de dólares. Habían sido planteados para mejorar el entorno logístico de Chancay y permanecían pendientes.
El listado incluye carreteras, conexiones ferroviarias y mejoras logísticas. También contempla zonas industriales y accesos adecuados. Sin esas obras, el terminal puede ampliar su movimiento sin alcanzar todavía la función de hub regional que sus operadores proyectan.
La conexión con Chancay puede darle a Ecuador acceso a rutas asiáticas más rápidas y a buques de mayor escala, sin quitarle a Guayaquil su papel como origen y centro de concentración. El puerto peruano está reorganizando el tránsito regional mientras Ecuador conserva la salida de su comercio exterior.
En términos portuarios, un TEU es la unidad equivalente a un contenedor estándar de 20 pies y se utiliza para comparar el movimiento de terminales con distintas cargas. El transbordo ocurre cuando una mercancía cambia de buque en un puerto intermedio sin que ese puerto sea necesariamente su origen o destino final. Por eso una carga ecuatoriana puede ser contabilizada en Guayaquil y luego registrar una operación adicional en Chancay antes de llegar a Asia.