Gremios de transporte urbano de Lima y Callao suspendieron el paro previsto para el 25 de junio, luego de abrirse una instancia de diálogo con el Poder Ejecutivo para abordar la inseguridad y la regularización de multas.
Los principales gremios de transporte urbano de Lima y Callao anunciaron la suspensión del paro que había sido convocado para el 25 de junio, tras alcanzar un entendimiento inicial con el Poder Ejecutivo. La decisión fue comunicada luego de una serie de reuniones entre representantes sectoriales y autoridades nacionales, en las que se abordaron demandas vinculadas a la seguridad y la situación regulatoria del sector.
Reunión con el Ministerio de Transportes
La tarde del lunes, voceros de los gremios mantuvieron un encuentro en la sede del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), en el que se ratificó la apertura de una mesa de trabajo conjunta. Según informaron Ricardo Pareja, presidente de la Cámara de Transporte Urbano, y Héctor Vargas, titular de la Coordinadora de Transporte Urbano, la reciente reunión con la presidenta Keiko Fujimori permitió identificar coincidencias para avanzar en soluciones a los problemas que afectan al sector, especialmente en materia de seguridad y fiscalización.
Medidas para enfrentar la inseguridad
Entre los compromisos asumidos, el Ejecutivo dispuso la conformación de dos mesas de trabajo orientadas a fortalecer la lucha contra la criminalidad que afecta a los transportistas. Se prevé la coordinación entre el Ministerio Público, el Poder Judicial y la Policía Nacional para investigar y procesar a las organizaciones criminales responsables de extorsiones y ataques. Además, se anunció el refuerzo de operativos de control territorial, la ampliación de unidades de flagrancia y el uso de herramientas tecnológicas para mejorar la seguridad en empresas, paraderos y unidades de transporte.
Revisión del sistema de multas y puntos
En el plano regulatorio, el Gobierno nacional informó que impulsará la derogación del actual sistema de puntos para el transporte terrestre, con el objetivo de elaborar una nueva ley. El MTC también prepara un régimen excepcional y temporal para la regularización de multas de tránsito y transporte, que permitiría extinguir o condonar el saldo de las infracciones mediante el pago del 10% de la sanción. Este régimen tendría una vigencia de 90 días para infracciones de tránsito y 180 días para las de transporte terrestre, excluyendo las faltas consideradas graves, como conducir bajo efectos de alcohol o drogas, circular sin licencia o con licencia suspendida, y otras relacionadas con la seguridad vial.
Alcance y limitaciones de las medidas
La suspensión del paro fue adoptada por los gremios que representan aproximadamente el 30% del transporte urbano de Lima y Callao, aunque la convocatoria inicial había involucrado a sectores del transporte público, interprovincial y de carga pesada. Las medidas anunciadas por el Ejecutivo aún deben ser implementadas y reglamentadas, y su impacto dependerá de la coordinación efectiva entre los organismos involucrados y la respuesta a las demandas de los transportistas. El seguimiento de los acuerdos y la evolución de la situación de seguridad serán determinantes para evitar nuevas medidas de fuerza en el corto plazo.
En Perú, la regulación del transporte urbano y la seguridad en el sector dependen de la articulación entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, las fuerzas de seguridad y el sistema judicial. La derogación de un sistema de puntos requiere la aprobación de una nueva ley por parte del Congreso, mientras que los regímenes excepcionales de regularización de multas suelen establecerse por decreto y tienen vigencia limitada. La efectividad de estas políticas está sujeta a la implementación concreta y al control institucional en cada etapa.