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El megapuerto de Chancay revela la falta de coordinación estatal en Perú

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

El megapuerto de Chancay revela la falta de coordinación estatal en Perú Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
El megapuerto de Chancay revela la falta de coordinación estatal en Perú © agencialaprovincia.info

El economista Duberly Limache señala que la desarticulación entre organismos públicos y privados en Perú limita el potencial del megapuerto de Chancay como motor de integración regional y desarrollo económico.

La construcción del megapuerto de Chancay, en la costa central de Perú, ha puesto en evidencia un problema estructural común en los Estados latinoamericanos: la falta de coordinación en la gestión pública y la escasa articulación entre sectores clave. Según el economista Duberly Limache, el obstáculo principal no es la falta de recursos, sino la dificultad para coordinar esfuerzos entre ministerios, gobiernos regionales, municipios, organismos reguladores, empresas y universidades.

Descoordinación y sobrecostos

Limache explica que la fragmentación institucional provoca duplicidad de tareas, eleva los costos y retrasa la ejecución de proyectos estratégicos. Un ejemplo son los corredores logísticos: si no hay planificación conjunta, puede ocurrir que se construya una carretera antes de instalar las redes de saneamiento, lo que obliga después a romper la vía para colocar tuberías. Este tipo de errores no solo afecta a Perú, sino que también limita el desarrollo regional.

Chancay como nodo regional

El megaproyecto de Chancay, inaugurado en noviembre de 2024 y ubicado a unos 80 km al norte de Lima, representa una oportunidad concreta para avanzar en la integración económica latinoamericana. La terminal cuenta con una inversión aproximada de US$1.300 millones, un calado de 16 a 18 metros y una capacidad anual prevista de 1 millón de TEU en su primera etapa. La propiedad está repartida entre Cosco Shipping Ports (60%) y Volcan Compañía Minera (40%), según la cobertura internacional.

Por su ubicación, Chancay podría conectar a Brasil, Ecuador, Colombia y otros países con los mercados asiáticos, siempre que se logre una infraestructura logística integrada y una coordinación real entre los Estados y el sector privado. Limache plantea que Chancay puede funcionar como un hub regional, concentrando cargas de distintos países y facilitando su salida hacia Asia.

Cosco Shipping sostiene que el terminal de Chancay ya opera bajo su esquema comercial y que el debate actual gira en torno a la supervisión regulatoria del puerto; en la cobertura reciente se menciona que el expediente sigue abierto en la Corte Constitucional de Perú tras una apelación admitida en agosto.Cobertura internacional, The Star

Interés empresarial y desafíos pendientes

El desarrollo en torno a Chancay ya despierta interés en el sector privado y ha aumentado la demanda de terrenos en las zonas cercanas. También hay expectativas sobre la creación de zonas económicas especiales privadas. Sin embargo, Limache advierte que el reto para Perú será aprovechar esta oportunidad para atraer inversión, generar empleo y promover una integración productiva efectiva con otros países latinoamericanos. La clave, según su análisis, está en superar la fragmentación y lograr una coordinación real entre los distintos actores involucrados.

Dimensión internacional y relaciones estratégicas

El debate sobre el futuro de Chancay no se limita a la competencia entre China y Estados Unidos por influencia en la región. Desde febrero de 2026, el escrutinio sobre el puerto aumentó después de que una corte peruana limitara el alcance de la supervisión del regulador Ositrán sobre la terminal, llevando la discusión al Tribunal Constitucional mediante una apelación formal. El Departamento de Estado de EE. UU. advirtió que el financiamiento chino barato "costs sovereignty", mientras que la parte china respondió que sus proyectos en Perú no generan deuda para el Estado peruano y están sujetos a la jurisdicción nacional.

En la cobertura más reciente, Chancay ya aparece como un nodo logístico regional y el debate se ha trasladado a su impacto geopolítico entre EE. UU. y China, más allá de la infraestructura. El concepto de hub logístico regional implica contar con infraestructura y servicios integrados que permitan a distintos países canalizar su comercio exterior a través de un mismo punto, optimizando costos y tiempos. Para que Chancay cumpla ese papel, será necesario avanzar en acuerdos de interoperabilidad, estándares comunes y mecanismos de gobernanza compartida entre los Estados involucrados y el sector privado. La experiencia internacional muestra que la integración logística efectiva requiere no solo inversión en obras, sino también marcos regulatorios y administrativos que faciliten la cooperación transfronteriza. Más detalles sobre el contexto geopolítico pueden consultarse en este análisis internacional.

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