La Aduana de Shanghái aplicó por primera vez el reconocimiento mutuo con Perú a una carga de 12,2 toneladas de arándanos. El mecanismo acepta los datos oficiales de las sondas de temperatura, recorta casi medio día la verificación y busca proteger la cadena de frío.
El anuncio apareció el 27 y el 28 de septiembre de 2026 en la Aduana de Shanghái y en medios estatales chinos. Después fue recogido por la cobertura en español. La medida se aplicó a 12,2 toneladas de arándanos peruanos transportados por la ruta marítima Chancay-Shanghái.
El nuevo mecanismo permite aceptar los resultados de las sondas instaladas dentro de los contenedores. Así, China puede evitar una nueva revisión completa cuando la fruta llega a puerto.
El primer embarque alcanzado
La carga de arándanos frescos quedó bajo el nuevo esquema bilateral. Fue la primera prueba.
Se trata de un piloto de reconocimiento mutuo para el control del tratamiento en frío de frutas en la conexión Chancay-Shanghái. No es un régimen general para todas las mercancías que circulan por esa ruta.
La medida cubre la supervisión de las pruebas de frío aplicadas a frutas peruanas. La intervención aduanera se concentra en validar los controles hechos antes del arribo.
Las autoridades de ambos países aceptan los resultados de las sondas colocadas dentro de los contenedores. Por eso, no tienen que repetir todo el procedimiento después de la descarga.
El tratamiento en frío es una medida fitosanitaria reconocida internacionalmente. Consiste en mantener los productos frescos durante un período sostenido a bajas temperaturas para eliminar posibles plagas cuarentenarias.
Para los arándanos peruanos, el protocolo bilateral exige entre 15 y 22 días de tratamiento antes de la llegada a China.
La condición técnica es concreta. Las sondas deben ser válidas y estar ubicadas en puntos previamente determinados dentro de los contenedores. China y Perú aceptan los resultados de esos dispositivos cuando cumplen las exigencias del protocolo.
La información oficial sitúa el anuncio entre el 27 y el 28 de septiembre de 2026.
[[smi_quote:{"style":"sideline","text":"La aceptación de los datos oficiales de Perú permite simplificar las operaciones portuarias y conservar la frescura de los arándanos durante el largo transporte marítimo.","author":"Aduana de Shanghái","url":"http://english.news.cn/20260927/c7f37c1c5a0645c29bc90bf13eacdda0c/c.html","rel":"nofollow"}}]Menos controles tras el arribo
El cambio afecta una etapa concreta del circuito. Si las autoridades reconocen la verificación de las sondas hecha en origen, pueden simplificar las inspecciones después de la descarga en China.
La Aduana de Shanghái informó que aceptar los datos oficiales peruanos redujo casi medio día el tiempo de comprobación de un contenedor.
La autoridad también señaló que el procedimiento baja los costos acumulados de logística, inspección y almacenamiento para las empresas de comercio exterior. Menos demoras en el despacho pueden ayudar a conservar la frescura de las bayas durante un viaje marítimo largo.
El alcance es limitado.
El acuerdo no elimina el tratamiento fitosanitario ni las exigencias para instalar las sondas. Tampoco convierte todos los cargamentos de fruta en operaciones exentas de control.
El reconocimiento se refiere a los resultados de la verificación de temperatura y a la simplificación de las inspecciones posteriores al arribo.
La ruta que sostiene el flujo
La conexión Chancay-Shanghái comenzó a operar a fines de 2024. El trayecto marítimo entre Perú y China pasó de 35 a 40 días a 23 días.
Según los datos difundidos por la Aduana de Shanghái, el recorrido más corto redujo los costos logísticos en más de 20 por ciento. El Puerto de Shanghái gestiona actualmente más del 70 por ciento de las importaciones chinas de fruta procedentes de Perú.
Ese contexto explica el peso de los controles de frío en la operación. Como señaló un análisis previo, el primer cargamento de arándanos bajo el reconocimiento mutuo vinculó el menor tiempo de viaje con la necesidad de evitar demoras adicionales en destino.
En los productos perecederos, el trayecto marítimo y el despacho aduanero forman una sola cadena operativa.
La ruta movió 170 viajes durante los primeros ocho meses de 2026. También transportó 141.000 toneladas de importaciones y exportaciones por un valor de 4.040 millones de yuanes, equivalentes a 602 millones de dólares.
El volumen creció 13,7 por ciento interanual. El valor aumentó 33,3 por ciento.
Qué queda sujeto a control
El reconocimiento mutuo no cambia las responsabilidades de las autoridades de ambos países. Perú debe asegurar que el tratamiento previo cumpla el protocolo y que las sondas estén ubicadas en los puntos establecidos.
China debe revisar la documentación y los resultados aceptados dentro de su jurisdicción aduanera. También debe determinar qué controles corresponden al ingreso de la carga.
El beneficio anunciado es operativo. Está dirigido sobre todo a exportadores, importadores, operadores logísticos y comerciantes de frutas refrigeradas.
El material oficial confirma el primer embarque alcanzado, la reducción de casi medio día en la verificación de un contenedor y la baja de los gastos asociados a logística, inspección y almacenamiento.
No se informó cuántos cargamentos utilizarán el mecanismo. Tampoco se precisó qué otros frutos quedarán incluidos ni cuál será el resultado acumulado sobre los costos.
La decisión coordina normas con efectos concretos sobre una ruta comercial en expansión. No reemplaza los controles fitosanitarios. Evita repetir verificaciones cuando ambos países ya aceptaron la medición de temperatura.
Para el comercio peruano de frutas hacia China, esa diferencia puede ser decisiva. La velocidad logística solo se convierte en una ventaja comercial si la cadena de frío también cruza la frontera sin demoras innecesarias.
En este procedimiento, el reconocimiento mutuo significa que dos administraciones aceptan determinados resultados técnicos producidos bajo un protocolo común. No es una autorización general para cualquier carga. Tampoco elimina la posibilidad de controles aduaneros.
La operación sigue dependiendo del tratamiento de 15 a 22 días, de la validez de las sondas y de la revisión de los requisitos aplicables al momento del ingreso.