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La Bolsa de Cereales prevé que la soja recupera superficie en Argentina

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

La Bolsa de Cereales prevé que la soja recupera superficie en Argentina Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
La Bolsa de Cereales prevé que la soja recupera superficie en Argentina © agencialaprovincia.info

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que la siembra de soja en Argentina sumará 200.000 hectáreas en la campaña 2026/27, alcanzando el promedio de los últimos cinco años y modificando el mapa agrícola nacional.

La superficie sembrada con soja en Argentina podría volver a los 17 millones de hectáreas en la campaña 2026/27, según la primera proyección oficial de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Esto supone una recuperación de 200.000 hectáreas respecto al ciclo anterior y un regreso al promedio de los últimos cinco años, en un contexto de ajustes productivos y cambios en la elección de cultivos.

Estimaciones y diferencias entre organismos

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa un aumento del 1,2% en el área destinada a soja, de 16,8 a 17 millones de hectáreas. Este crecimiento está vinculado a la menor intención de siembra de maíz en el norte del país, por la presión de la plaga conocida como chicharrita y la buena rentabilidad que ofrece la soja en el contexto actual. Por otro lado, la Bolsa de Comercio de Rosario estima una intención de siembra de 16,7 millones de hectáreas, apenas por encima de los 16,4 millones del ciclo previo, aunque recortó 100.000 hectáreas respecto a su cálculo anterior. Ambas instituciones coinciden en la tendencia de recuperación, pero difieren en la magnitud y el ritmo del ajuste.

Producción esperada y rendimiento

La proyección de producción para la próxima campaña es de 47,8 millones de toneladas, tomando como base un rendimiento promedio de 2.910 kilos por hectárea (29,1 quintales/ha), según la Bolsa de Comercio de Rosario. Este volumen sería menor a los 51,5 millones de toneladas de la campaña anterior, cuando el rendimiento alcanzó los 3.210 kilos por hectárea (32,1 quintales/ha), un registro considerado excepcional. La diferencia se debe a condiciones climáticas menos favorables y a la expectativa de un año con influencia de El Niño, que podría modificar la distribución de lluvias y afectar los rindes en distintas regiones.

Factores que inciden en la elección de cultivos

El avance de la soja en el norte responde, en parte, al temor de los productores frente a la chicharrita, una plaga que redujo la intención de siembra de maíz en esa zona. En otras regiones, la previsión de lluvias asociadas a El Niño favorece la elección de maíz temprano, lo que limita el crecimiento de la soja en el centro y sur del país. Esta combinación de factores genera un mapa agrícola más fragmentado y obliga a los productores a ajustar sus estrategias de siembra cada campaña.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires espera que la superficie de soja crezca un 1,2% en la campaña 2026/27, alcanzando los 17 millones de hectáreas, impulsada por la menor intención de siembra de maíz en el norte debido a la presión de la chicharrita y a la buena rentabilidad de la oleaginosa.Bolsa de Cereales de Buenos AiresInforme oficialFuente

Procesamiento industrial e importaciones

La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que el procesamiento industrial de soja podría llegar a 44,5 millones de toneladas en el ciclo 2026/27, frente a los 43,6 millones del período anterior. Este aumento sería posible por la combinación de producción local e importación de 6,5 millones de toneladas, principalmente desde Paraguay. El flujo de importaciones sigue siendo clave para abastecer la capacidad instalada de la industria aceitera argentina, que opera con márgenes ajustados y depende de la disponibilidad de materia prima.

La recuperación del área de soja en Argentina se da en un contexto regional marcado por la competencia entre cultivos y la adaptación a riesgos sanitarios y climáticos. Como se informó previamente, el impacto de la chicharrita y las condiciones meteorológicas condicionan las decisiones de los productores y explican parte de los movimientos en la superficie sembrada.

El rendimiento promedio es un dato central para interpretar las proyecciones agrícolas. Se refiere a la cantidad de kilos cosechados por hectárea sembrada, un indicador que depende tanto del clima como de la tecnología y la sanidad de los cultivos. Las variaciones interanuales en el rendimiento pueden modificar de manera significativa el volumen total producido, incluso cuando la superficie sembrada se mantiene estable o crece levemente. Más detalles sobre las proyecciones y el contexto agrícola pueden consultarse en este informe de Reuters.

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