El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta para el AMBA por tormentas intensas, lluvias abundantes y posible caída de granizo entre la tarde y la noche del viernes 31 de julio, con impacto en la población y servicios.
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se prepara para uno de los eventos meteorológicos más significativos del invierno, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Para el viernes 31 de julio de 2026, se prevé la llegada de tormentas fuertes, lluvias intensas y la posible caída de granizo, con impacto directo sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios del conurbano bonaerense. La alerta oficial, de nivel amarillo, fue emitida por el SMN ante la combinación de aire templado y húmedo proveniente del norte y el avance de un frente frío sobre el centro del país.
Pronóstico y alcance de la alerta
De acuerdo con el SMN, el jueves 30 de julio transcurrirá con condiciones meteorológicas estables y temperaturas máximas entre 16 y 17 °C en el AMBA. Sin embargo, el viernes 31 se espera un cambio abrupto: las primeras lluvias y tormentas aisladas podrían registrarse desde la mañana, intensificándose entre la tarde, la noche y la madrugada del sábado. Durante ese período, se prevén precipitaciones acumuladas de entre 30 y 60 milímetros, aunque en sectores puntuales los valores podrían ser superiores si las tormentas persisten localmente.
El principal riesgo identificado por el SMN es la posible caída de granizo de distintos tamaños y ráfagas de viento que, en los focos más intensos, podrían superar los 70 km/h. El organismo recomienda a la población mantenerse informada a través de los avisos oficiales y tomar precauciones ante la probabilidad de fenómenos severos.
Impacto en la población y servicios
La alerta afecta a la totalidad del AMBA, incluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los partidos del conurbano. Las tormentas podrían generar anegamientos temporarios en zonas urbanas, interrupciones parciales en el transporte y demoras en servicios públicos. Hasta el momento, no se reportaron evacuaciones ni daños materiales, pero las autoridades locales y provinciales mantienen activos los protocolos de emergencia y monitorean la evolución del evento.
El SMN subrayó que la intensidad de las tormentas podría variar dentro del área metropolitana, por lo que no se espera que todos los municipios experimenten el mismo nivel de afectación. Se recomienda especial atención en sectores históricamente vulnerables a inundaciones y en áreas con infraestructura urbana sensible.
Mejoras previstas y próximos eventos
Según el pronóstico oficial, las condiciones comenzarán a mejorar durante la madrugada o la mañana del sábado 1 de agosto, a medida que el frente frío avance hacia el noreste y las tormentas se alejen de la región. Para el sábado se espera un descenso leve de la temperatura, con una mínima cercana a los 14 °C y una máxima de 18 °C en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El domingo se prevé tiempo más fresco, con temperaturas entre 10 y 15 °C y nubosidad variable.
El SMN anticipa que la atmósfera no se estabilizará completamente en la región durante la próxima semana. Para el miércoles 5 de agosto, se estima un nuevo período de lluvias y chaparrones, aunque con menor intensidad que el evento previsto para este viernes. Posteriormente, se espera el ingreso de una nueva masa de aire frío, consolidando condiciones invernales en el área metropolitana.
Recomendaciones y seguimiento oficial
El SMN recomienda a la población del AMBA consultar periódicamente los avisos a corto plazo y las actualizaciones de la alerta, disponibles en los canales oficiales del organismo. Ante la posibilidad de tormentas severas, se aconseja evitar circular por calles anegadas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y no refugiarse bajo árboles durante episodios de granizo o ráfagas intensas.
Las autoridades municipales y provinciales mantienen la coordinación con los servicios de emergencia y las empresas prestatarias de servicios públicos para responder ante eventuales incidentes. Hasta el momento, no se han dispuesto suspensiones de actividades ni cierres preventivos, pero la situación será evaluada en función de la evolución meteorológica.
El nivel de alerta amarillo emitido por el SMN implica la existencia de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas. El área metropolitana de Buenos Aires, por su densidad poblacional y características urbanas, requiere especial atención ante eventos de lluvias intensas y tormentas, ya que la infraestructura y los servicios pueden verse afectados de manera desigual según el municipio y la magnitud del fenómeno.