YPF renovó su acuerdo con Corva para profundizar el uso de inteligencia artificial y analítica avanzada en la supervisión y toma de decisiones sobre perforación y terminación de pozos en Vaca Muerta, buscando reducir tiempos improductivos y anticipar riesgos.
YPF sumó un nuevo capítulo a su estrategia para mejorar la producción en Vaca Muerta al renovar su acuerdo con la tecnológica Corva. El foco está en ampliar el uso de inteligencia artificial y analítica avanzada en la gestión de pozos, con la meta de reducir tiempos improductivos y anticipar riesgos en una de las principales formaciones de shale de Argentina, donde la escala y la eficiencia son claves para la rentabilidad.
El centro de control en Puerto Madero
En el piso 26 de la Torre YPF en Puerto Madero funciona el Real-Time Integration Center (RTIC), que opera las 24 horas para supervisar y analizar en tiempo real las operaciones de perforación, workover y terminación de pozos ubicados a más de mil kilómetros, en la Cuenca Neuquina. Allí, 88 profesionales distribuidos en siete unidades monitorean hasta 20 equipos de torre y ocho sets de fractura, procesando millones de datos diarios para detectar desvíos y necesidades de intervención inmediata. La conectividad, reforzada con Starlink y cámaras en los campos, permite una visión directa y actualizada de las operaciones.
La alianza con Corva y la inteligencia artificial
La renovación del acuerdo entre YPF y Corva se formalizó en un encuentro entre Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, y Dharmesh Mehta, Executive Chairman de Corva. El convenio busca integrar en un entorno digital único los datos de perforación, fractura e intervenciones, para que los equipos técnicos puedan analizar el desempeño de cada operación en tiempo real. El plan incluye el desarrollo de herramientas de analítica predictiva, sistemas de alertas y asistentes digitales que colaboran en la toma de decisiones y automatizan tareas repetitivas, con el objetivo de avanzar hacia operaciones cada vez más autónomas.
Impacto en la eficiencia y los costos
La digitalización de los procesos en Vaca Muerta apunta a reducir los tiempos para construir nuevos pozos, controlar los costos y mantener altos estándares de seguridad y confiabilidad. El uso de inteligencia artificial ayuda a identificar patrones, anticipar situaciones de riesgo y responder con mayor rapidez ante problemas que puedan afectar la productividad. Para YPF, la integración de estas tecnologías es parte central de su estrategia para aumentar la producción de hidrocarburos en la región.
YPF, junto a sus socios Eni y XRG, avanza en el desarrollo del proyecto Argentina LNG, una inversión estimada en 24.000 millones de dólares para transformar el gas de Vaca Muerta en exportaciones de GNL, con la decisión final de inversión prevista para noviembre de 2026. [Fuente]
Datos, decisiones y contexto regional
El modelo que adoptó YPF implica pasar de un monitoreo tradicional a uno donde los datos estructurados y actualizados se usan activamente para intervenir sobre la operación. Esta transformación digital ocurre en un contexto de competencia regional por el desarrollo de recursos no convencionales, como se analizó en un informe previo sobre los contratos de gas a largo plazo en Vaca Muerta. La experiencia de YPF y Corva muestra cómo la adopción de inteligencia artificial y analítica avanzada puede cambiar la gestión operativa en el sector energético argentino.
En paralelo a la digitalización, YPF realizó en septiembre de 2026 una colocación internacional de bonos por 1.200 millones de dólares a una tasa efectiva del 7,85%, la más baja en la historia de la compañía, con fondos destinados a inversiones en Vaca Muerta y refinanciación de deuda. Además, la petrolera estatal y sus socios presentaron una solicitud RIGI por 51.000 millones de dólares para el proyecto integrado Argentina LNG, que aún espera aprobación oficial. Estos movimientos financieros y regulatorios refuerzan la apuesta de YPF por consolidar a Vaca Muerta como eje de exportación energética, en línea con los avances en acuerdos de venta de GNL y la reconfiguración de activos estratégicos en la cuenca neuquina.
En la industria petrolera, la inteligencia artificial se refiere al uso de sistemas informáticos capaces de procesar grandes volúmenes de datos para identificar patrones, anticipar riesgos y asistir en la toma de decisiones operativas. En el caso de YPF, estas herramientas no reemplazan la supervisión humana, sino que la complementan, permitiendo una respuesta más rápida y precisa ante los desafíos técnicos y económicos de la explotación de shale en Vaca Muerta.