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VMOS encara la conexión marítima para exportar crudo de Vaca Muerta

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

VMOS encara la conexión marítima para exportar crudo de Vaca Muerta Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
VMOS encara la conexión marítima para exportar crudo de Vaca Muerta © agencialaprovincia.info

El tramo terrestre de 437 kilómetros ya está precomisionado y las monoboyas llegaron a Río Negro. Ahora VMOS debe cerrar la conexión offshore y completar las pruebas para intentar embarcar crudo a comienzos de 2027.

En Punta Colorada, la obra ya dejó atrás el tendido principal y entró en la fase de integración que definirá si puede empezar a operar. El crudo que llega desde Neuquén todavía debe atravesar la terminal terrestre, las bombas y el ducto submarino antes de alcanzar las monoboyas. La primera exportación desde esta salida al Atlántico está prevista para comienzos de 2027, aunque depende de obras y verificaciones pendientes.

La conexión que falta

La unión transitoria Techint-Sacde terminó el tramo terrestre. Son 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, precomisionados y en condición de Apto para Funcionar en junio, según informó Sacde. Entre los últimos trabajos quedaron la prueba hidráulica del cruce del río Negro y el empalme de ese segmento con el resto del trazado.

El avance despeja el corredor principal hacia la costa rionegrina, pero todavía no habilita una exportación. El petróleo debe entrar a la playa de tanques, pasar por las bombas y seguir por el ducto submarino hasta las monoboyas. La conexión une la producción de la cuenca Neuquina con una terminal atlántica que combina almacenamiento en tierra y carga offshore.

El frente marítimo

Las dos monoboyas llegaron el 5 de octubre al Puerto de San Antonio Este desde Emiratos Árabes Unidos. Aún esperan su traslado e instalación frente a Punta Colorada. Cada estructura pesa 272 toneladas y tiene 15,3 metros de diámetro. La terminal las ubicará aproximadamente a siete kilómetros de la costa para amarrar y cargar buques sin levantar un muelle fijo.

Las monoboyas que llegaron a Río Negro completarán el sistema offshore del proyecto Vaca Muerta Oil Sur.

Alberto WeretilneckGobernador de Río Negro

Las estructuras usan tecnología CALM, sigla de Catenary Anchor Leg Mooring. El sistema emplea líneas de fondeo para cargar crudo offshore sin construir un puerto ni un muelle permanente. El próximo paso será llevarlas a su posición definitiva, instalar los anclajes y conectarlas con el ducto submarino y el PLEM, el punto que distribuirá el flujo hacia las unidades de carga.

Mientras tanto, continúan la soldadura y el tendido de las cañerías submarinas. El sistema incorpora cadenas y anclas para el fondeo, además de tubos que vincularán la terminal terrestre con las monoboyas. El buque Seminole participa en esas tareas. Equipos del gobierno de Río Negro realizaron inspecciones técnicas y ambientales a bordo, mientras la administración provincial informó que siguen los trabajos en el terminal terrestre, el sistema de anclaje y la conexión submarina.

La infraestructura fue diseñada para operar con buques VLCC capaces de transportar hasta dos millones de barriles de crudo por viaje. Esa cifra identifica el tipo de embarcación previsto. No representa un volumen exportado ni prueba que exista una operación comercial en marcha.

Tanques, bombas y pruebas

La terminal terrestre todavía debe completar su integración. En septiembre, Sacde comunicó el final del preensamblaje de las bombas de exportación y del montaje de las cañerías de 56 pulgadas correspondientes a la primera fase. Las bombas llevarán el petróleo desde la playa de tanques hacia las instalaciones offshore.

El complejo contempla seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno. En conjunto sumarían 720.000 metros cúbicos de almacenamiento. Cada estructura tendría aproximadamente 82 metros de diámetro y 35 metros de altura. Son cifras del diseño informado para el proyecto, no una medición de capacidad utilizada.

La hoja de ruta divulgada en septiembre ubicó en octubre la finalización del ducto offshore y en noviembre la integración de los componentes principales. Diciembre quedaría reservado para las conexiones finales y las pruebas operativas y de seguridad. Esa secuencia debe demostrar que el oleoducto terrestre puede trabajar como un solo circuito con los tanques, las bombas y la infraestructura submarina.

Una salida exportadora gradual

VMOS contempla una inversión inicial de aproximadamente US$ 3.000 millones. El proyecto fue estructurado con una capacidad de transporte estimada en 550.000 barriles diarios y una posible ampliación hasta unos 700.000 barriles por día. Para la puesta en marcha inicial se mantiene como referencia un volumen cercano a 180.000 barriles diarios, que podría aumentar con la incorporación de nuevas fases y el crecimiento de la producción.

La empresa obtuvo además cerca de US$ 2.000 millones para financiar la construcción del sistema exportador Vaca Muerta Oil Sur. Ese financiamiento se suma a la inversión prevista para una obra que busca ampliar la capacidad de evacuación de crudo de la cuenca y reducir la dependencia de las rutas logísticas existentes.

La obra incorpora almacenamiento costero y carga directa a grandes buques, con una nueva ruta de salida hacia el Atlántico para el petróleo de Vaca Muerta. La conexión todavía depende de que terminen las instalaciones y se completen las verificaciones necesarias para ponerlas en servicio. El contexto productivo de la cuenca también fue abordado en otra cobertura reciente sobre la expansión prevista de Chevron, aunque aquel proyecto aún depende de aprobaciones oficiales.

El oleoducto terrestre ya está terminado, pero el circuito exportador todavía no opera. La llegada de las monoboyas y el avance de la terminal acortan el camino pendiente. El horizonte de comienzos de 2027 queda atado a las conexiones finales, las pruebas de seguridad y la habilitación efectiva del conjunto.

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