YPF prepara tres perforaciones en Malargüe para estudiar Vaca Muerta. El programa busca datos geológicos y todavía no confirma una explotación comercial.
La locación de Aguada Negra x-102 ya fue preparada para iniciar la perforación en octubre. YPF proyecta completar tres pozos exploratorios en Malargüe, dentro de los bloques CN VII A y Paso Bardas.
El próximo paso en Malargüe
La compañía extraerá testigos de roca para estudiar sus características físicas y geológicas. Las muestras permitirán ubicar los sectores del subsuelo con mejores condiciones y estimar su productividad potencial. El trabajo busca reducir la incertidumbre técnica antes de evaluar un desarrollo no convencional de mayor escala.
La tarea no equivale a una etapa de producción. Los pozos servirán para obtener información sobre distintos niveles de la formación Vaca Muerta.
Los trabajos continuarán las investigaciones realizadas en Paso de las Bardas Norte y Aguada Negra. Según la información difundida sobre la campaña, los resultados de esas áreas alentaron a YPF a avanzar con nuevos pozos en el sur mendocino. El material disponible no detalla volúmenes recuperados ni resultados productivos.
Los detalles se presentaron durante la visita a Mendoza del CEO de YPF, Horacio Marín. El ejecutivo se reunió con el gobernador Alfredo Cornejo en Casa de Gobierno y después expuso junto con el mandatario los lineamientos de la actividad en Malargüe. La empresa y la provincia señalaron que la prioridad inmediata es profundizar los estudios geológicos y evaluar el potencial de los hidrocarburos no convencionales.
La campaña tiene como objetivo profundizar el conocimiento geológico y evaluar el potencial de los hidrocarburos no convencionales; el inicio de tres pozos no implica por sí mismo una explotación industrial confirmada.
Una campaña de cinco pozos
El programa provincial para 2026 contempla cinco nuevas perforaciones exploratorias. YPF tendrá a su cargo tres en CN VII A. Las otras dos corresponderán a la UTE Quintana Energy-TSB en Cañadón Amarillo, dentro del objetivo de ampliar el conocimiento sobre los recursos no convencionales de Mendoza.
El plan operativo comienza con Aguada Negra x-102, cuya locación ya está lista y cuya perforación contempla un tramo horizontal de 1.500 metros. Después están previstas Aguada Negra x-104 y x-105. El esquema incluye un pozo piloto vertical y dos pozos horizontales con tramos de hasta 2.500 metros.
La diferencia entre estos pozos y una perforación productiva resulta central. Las primeras perforaciones de YPF en CN VII A y Paso Bardas tuvieron tramos horizontales de aproximadamente 1.000 a 1.200 metros. Los nuevos diseños apuntan a extenderlos hasta 2.500 metros.
En esta fase, los datos deberán orientar las siguientes decisiones técnicas y económicas. Por sí mismos, no confirman que el recurso pueda desarrollarse comercialmente ni que la provincia vaya a incorporar una producción determinada.
YPF también proyecta integrar CN VII A y Paso Bardas en un proyecto de mayor escala. Ambas áreas representan alrededor del 25% de la continuidad prospectiva identificada en el sector norte de Vaca Muerta dentro de Mendoza. Para el bloque vecino Paso Bardas, la provincia había aprobado una extensión de la concesión con el compromiso de destinar más de 40 millones de dólares a tareas de exploración. Esos trabajos avanzarán en paralelo con los tres pozos de YPF.
La exploración mendocina forma parte de la expansión de la actividad sobre Vaca Muerta. El material disponible no presenta cifras de producción esperada ni reservas asociadas a los bloques involucrados. La cobertura sobre equipos incorporados por YPF permite observar el contexto operativo de la cuenca, pero no reemplaza los resultados específicos que deberán surgir de esta campaña.
Una inversión potencial sujeta a decisiones
La compañía prevé incorporar el desarrollo de Vaca Muerta en Mendoza a su presupuesto de 2027 y presentar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, RIGI. La decisión depende de la aprobación del presupuesto por parte del directorio de YPF y de resolver los aspectos técnicos, regulatorios y de infraestructura necesarios para una etapa industrial.
La estimación difundida para un eventual desarrollo de gran escala alcanza aproximadamente 4.500 millones de dólares. Esa cifra corresponde a una inversión potencial para el proyecto mendocino. No representa gastos ya ejecutados ni el presupuesto específico de la actual campaña exploratoria.
La proyección de inversión queda condicionada a los resultados de los pozos y a las decisiones posteriores de la empresa.
Reglas para una eventual explotación
Mientras avanzan las perforaciones, el Gobierno de Mendoza trabaja en los primeros contratos de concesión de explotación no convencional. Esos instrumentos deberán fijar las condiciones para desarrollar proyectos de ese tipo. Su elaboración corresponde a una etapa regulatoria distinta de la exploración anunciada por YPF para octubre.
La provincia también impulsa una actualización de la Ley de Hidrocarburos. El proyecto ya fue enviado a la Legislatura. Busca adaptar la normativa a los cambios tecnológicos y productivos de la industria, facilitar nuevas inversiones y contemplar las diferencias entre yacimientos convencionales y no convencionales.
El estado legislativo informado impide presentar esa actualización como una ley vigente. Hasta que el proyecto complete el tratamiento correspondiente, continúan aplicándose las reglas existentes. Los contratos de concesión mencionados permanecen en elaboración y no fueron descritos como acuerdos adjudicados o en ejecución.
Qué queda por verificar
La información confirmada establece el número de perforaciones previstas, sus responsables y los bloques involucrados. También define el propósito exploratorio de los trabajos. Todavía no permite determinar la productividad de CN VII A, la calidad final de las muestras ni la viabilidad económica de una explotación ampliada.
Queda pendiente conocer qué resultados técnicos surgirán de los testigos de roca y qué decisiones adoptarán YPF y las autoridades mendocinas después de analizarlos. El valor concreto de la campaña dependerá de que esos datos demuestren condiciones suficientes para pasar de la exploración a un desarrollo productivo.
En hidrocarburos, explorar significa buscar y caracterizar un recurso. Producir implica perforar y operar pozos con resultados sostenidos. Por eso, las cinco perforaciones no equivalen a una expansión ya concretada. El avance real en Mendoza quedará sujeto a los resultados de los pozos y a la aprobación efectiva de las reglas que habiliten una eventual explotación.