Septiembre volvió a ser el mes con más interrupciones eléctricas por incendios en Brasil. El norte del país figura entre las regiones más afectadas y los casos siguen en aumento.
Septiembre se ha convertido en el mes más complicado para el suministro eléctrico en Brasil debido a los incendios, especialmente en el norte del país, donde se registra una de las mayores proporciones de cortes de energía relacionados con este problema. Según datos de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) procesados por la Asociación Brasileña de Distribuidores de Energía Eléctrica (Abradee), en septiembre de 2024 y 2025 hubo 19.674 interrupciones del servicio causadas por incendios, el valor mensual más alto de los últimos años.
Impacto territorial y cifras oficiales
El análisis territorial muestra que el norte de Brasil concentró el 31,04% de los cortes eléctricos por incendios en 2024 y 2025, solo por detrás del nordeste, que llegó al 50,86%. Pará encabezó el ranking nacional en 2025 con 48.822 cortes, seguido por Pernambuco (29.396) y Bahía (23.600). El aumento de estos eventos es sostenido: entre 2020 y 2025, el total nacional de interrupciones por incendios subió un 242,8%, de 24.994 a 85.674 casos. Solo entre 2024 y 2025, el incremento fue del 11,12%.
Factores estacionales y extensión del riesgo
La estacionalidad de los incendios explica la concentración de cortes entre agosto y octubre, con septiembre como el mes más crítico. La reducción de la humedad y la llegada de la estación seca desde julio crean condiciones favorables para la propagación del fuego y afectan la infraestructura eléctrica. En 2025, el período crítico se extendió hasta octubre, ampliando el tiempo de riesgo para el sistema eléctrico. Pará, Piauí, Maranhão y otros estados amazónicos están entre los más afectados, en un contexto donde la prevención y la coordinación institucional son clave.
En 2026, las autoridades de Pará decretaron la situación de emergencia ambiental y prohibieron el uso de fuego, mostrando que la respuesta ante los incendios se orienta no solo a la reparación de redes, sino también a la restricción administrativa de las quemas.
Respuesta institucional y acciones preventivas
Las distribuidoras de energía han reforzado el uso de tecnologías como drones, helicópteros, sensores térmicos y sistemas de monitoreo para anticipar y reducir los efectos de los incendios sobre la red. La integración de información meteorológica ayuda a identificar zonas más vulnerables y a actuar antes de que el fuego alcance postes, cables o equipos. Sin embargo, Abradee advierte que el impacto no se limita al contacto directo: el humo, la ceniza, el calor y las corrientes de aire también pueden provocar fallas en la operación. La presidenta de la entidad, Patricia Audi, señaló la importancia de fortalecer la coordinación entre organismos públicos, servicios meteorológicos y bomberos, así como el compromiso de la población para evitar prácticas de riesgo como la quema de residuos o el uso de globos.
Participación social y recomendaciones
La prevención de incendios requiere la colaboración de la sociedad, con recomendaciones claras: no realizar quemas durante la sequía, evitar fogatas cerca de la vegetación o la red eléctrica y no arrojar colillas encendidas en áreas secas. Si se detecta un foco, se debe avisar de inmediato al Cuerpo de Bomberos y a la distribuidora local. En 2025, los diez estados con más cortes fueron Pará, Pernambuco, Bahía, Piauí, Maranhão, Alagoas, Minas Gerais, São Paulo, Rio Grande do Sul y Goiás.
La magnitud de los cortes eléctricos por incendios en Brasil muestra la vulnerabilidad de la infraestructura ante fenómenos ambientales y la necesidad de estrategias integradas de prevención y respuesta. El seguimiento de datos oficiales y la coordinación entre actores públicos y privados son fundamentales para dimensionar el problema y orientar políticas efectivas. En este contexto, la cobertura de temas energéticos y ambientales en la región, como se abordó en un análisis previo, ayuda a entender los desafíos compartidos por distintos países sudamericanos en seguridad energética y gestión de riesgos.
La declaración de emergencia pública por incendios implica una medida formal que permite adoptar acciones extraordinarias para proteger a la población, los servicios esenciales y el ambiente. En Brasil, la activación de protocolos de emergencia puede incluir restricciones de acceso, movilización de recursos y coordinación entre instituciones, pero no reemplaza la necesidad de políticas preventivas y de inversión en infraestructura resiliente. La declaración de emergencia depende de criterios técnicos y de la evaluación de daños por parte de los organismos competentes.