El Ministerio de Minas y Energía de Brasil decidió no aplicar el horario de verano en 2026-2027, tras informes que descartan su impacto en la seguridad eléctrica.
El Ministerio de Minas y Energía de Brasil resolvió no restablecer el horario de verano para el periodo de finales de 2026 a comienzos de 2027, después de analizar los informes técnicos del Operador Nacional del Sistema Eléctrico. Según estos estudios, adelantar los relojes no ayuda a cubrir la demanda máxima de potencia ni mejora la seguridad operativa del sistema eléctrico.
Revisión técnica y postura oficial
Los análisis recientes muestran que la red eléctrica puede mantener el suministro sin necesidad de cambiar el huso horario. El Operador Nacional del Sistema Eléctrico presentó reportes que descartan riesgos inmediatos para la estabilidad del sistema, incluso durante los picos de consumo al atardecer, cuando baja la generación solar y sube la demanda residencial.
Actualmente, Brasil mantiene el horario estándar UTC-3 en Brasília y otras ciudades, sin ajustes estacionales, según servicios internacionales de referencia horaria como timeanddate.com.
En noviembre de 2025, el Tribunal de Contas da União recomendó evaluar la viabilidad de volver al horario de verano, señalando la falta de usinas despachables para cubrir la demanda nocturna. El Comité de Monitoramento do Setor Elétrico incluyó este análisis en la Agenda Estratégica Eletroenergética 2026, pero finalmente priorizó otras alternativas para reforzar la seguridad del sistema.
El Ministerio de Minas y Energía de Brasil confirmó que no habrá adelanto de relojes en el ciclo 2026-2027, ya que los análisis del Operador Nacional del Sistema Eléctrico no identifican necesidad de esta medida para la confiabilidad del sistema.
Otras medidas y acciones operativas
El gobierno federal avanzó con 27 líneas de trabajo para fortalecer la transmisión eléctrica, de las cuales 11 ya estaban concluidas al segundo trimestre de 2026. Entre las acciones tomadas destaca la prórroga hasta abril de 2027 del mecanismo que permite a las usinas térmicas merchant -sin contrato de largo plazo- ofrecer potencia específica al sistema nacional.
También se autorizó la generación adicional de 40.926 MWh por parte de térmicas del sur entre marzo y abril, para preservar los niveles de los embalses hidroeléctricos. Esta generación térmica adicional se utiliza como alternativa operativa al horario de verano, ayudando a mantener la seguridad del suministro en los meses críticos.
Leilões y nuevas tecnologías
La Empresa de Pesquisa Energética trabaja en un plan para asegurar el suministro continuo de gas a las térmicas del norte, con finalización prevista para septiembre. El proceso para contratar sistemas de baterías de almacenamiento energético está programado para el cuarto trimestre, con dos leilões en diciembre. El gobierno también busca ampliar la respuesta de la demanda, incentivando la participación de grandes consumidores y promoviendo que pequeñas centrales hidroeléctricas y térmicas ajusten su generación según las necesidades de la red.
En agosto, el Comité de Monitoramento do Setor Elétrico sumó una nueva línea técnica para evaluar acciones preventivas ante los impactos climáticos del fenómeno El Niño, con plazo hasta diciembre. Estas iniciativas se suman a otras estrategias energéticas en desarrollo, como se detalló en informes previos sobre inversiones en infraestructura.
Limitaciones y contexto institucional
El Ministerio de Minas y Energía retiró el horario de verano de la agenda estratégica tras confirmar que no resuelve los desafíos de potencia máxima ni aporta flexibilidad suficiente para cubrir la demanda nocturna. La decisión también implicó cerrar otras líneas operativas después de los leilões de reserva de capacidad realizados en marzo, que permitieron extender la oferta de potencia térmica hasta abril de 2027.
El cronograma de ampliación de la generación hídrica y la incorporación de nuevas tecnologías de almacenamiento muestran que la política energética brasileña prioriza soluciones estructurales y flexibles por encima de cambios estacionales en el horario oficial. La respuesta institucional ante las recomendaciones de los organismos de control y la adaptación de la Agenda Estratégica Eletroenergética 2026 apuntan a una gestión enfocada en la seguridad y continuidad del suministro, aunque persisten desafíos relacionados con la sequía y la integración de fuentes renovables.
El horario de verano consiste en adelantar una hora los relojes durante parte del año para aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo eléctrico en los picos nocturnos. En Brasil, su aplicación ha sido intermitente y su eficacia depende de la estructura de la demanda y la matriz de generación. La decisión de no aplicarlo en 2026-2027 responde a evaluaciones técnicas que priorizan la seguridad operativa y la flexibilidad del sistema, en un contexto de transición energética y cambios en los patrones de consumo.