La visita de Marco Rubio a Lima reactivó la competencia entre Estados Unidos y China por sectores estratégicos en Perú, con foco en infraestructura, energía e inteligencia artificial. El gobierno de Keiko Fujimori enfrenta decisiones clave sobre inversiones y regulación
La llegada de Marco Rubio al Palacio de Gobierno de Lima el 10 de septiembre marcó un nuevo capítulo en la disputa por el control de sectores estratégicos en Perú. La presidenta Keiko Fujimori recibió al secretario de Estado de Estados Unidos en un contexto donde la infraestructura, la energía y la tecnología se convirtieron en ejes de competencia directa con China. Aunque la agenda oficial incluyó temas de seguridad y comercio, la atención se centró en los movimientos recientes que redefinieron el tablero económico del país.
Infraestructura y puertos bajo disputa
El puerto de Chancay, operado por Cosco Shipping, se consolidó como el principal punto logístico de la inversión china en Perú. La primera etapa de la obra movilizó cerca de 1.300 millones de dólares y su control regulatorio fue objeto de debate entre la empresa y el organismo estatal Ositrán. Una sentencia judicial de julio respaldó la supervisión estatal, pero la empresa anunció que recurrirá al Tribunal Constitucional. El caso de Chancay ilustra cómo la infraestructura portuaria se transformó en un espacio de disputa regulatoria y comercial, con impacto directo en el acceso al Pacífico y en la capacidad de Perú para negociar con actores globales.
Electricidad e inversiones extranjeras
En el sector eléctrico, la expansión de capital chino avanzó con la compra de Enel Distribución Perú y Enel X por parte de China Southern Power Grid International. La operación fue autorizada por Indecopi en 2024 bajo condiciones para preservar la competencia y las tarifas reguladas. Este antecedente muestra que la presencia china ya no se limita a puertos y minería, sino que alcanza servicios públicos sensibles. No hay confirmación oficial de que la visita de Rubio incluyera negociaciones sobre electricidad, pero el tema permanece en la agenda de inversiones estratégicas.
Inteligencia artificial y cooperación tecnológica
El 8 de septiembre, Perú y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento sobre inteligencia artificial con vigencia de tres años. El acuerdo abarca gobernanza, infraestructura digital, ciberseguridad, formación y participación comercial, incluyendo nube, centros de datos, redes seguras y cadenas de suministro 5G. Aunque el texto no establece exclusividad, los estándares y proveedores elegidos pueden generar dependencias duraderas. La cooperación entre instituciones y empresas apunta a fortalecer la posición estadounidense en un terreno donde China ya tiene presencia consolidada.
Decisiones pendientes y competencia internacional
La visita de Marco Rubio dejó en claro que Estados Unidos busca ampliar su influencia en sectores clave de la economía peruana a través de inversiones privadas, tecnología y contratos transparentes. Sin embargo, Perú mantiene vínculos comerciales y regulatorios con China que no fueron alterados por este encuentro. El próximo paso será contractual: la definición de nuevas inversiones, compras tecnológicas y reglas para la infraestructura digital. El gobierno de Keiko Fujimori enfrenta el desafío de diversificar socios sin perder capacidad de regulación estatal, en un escenario donde la competencia internacional se intensifica pero no implica una sustitución automática de Pekín por Washington.
La competencia por sectores estratégicos en Perú se inscribe en una dinámica regional donde las decisiones sobre infraestructura, energía y tecnología tienen consecuencias directas para la autonomía regulatoria y la integración económica. La referencia a hechos recientes en otros países de la región muestra que los movimientos de actores globales no se limitan a un solo territorio, sino que forman parte de una disputa más amplia por el control de recursos y servicios esenciales. En este contexto, la firma de memorandos y la autorización de inversiones representan solo etapas iniciales: la implementación efectiva y la capacidad de regulación local serán determinantes para el resultado final.