La presidenta Keiko Fujimori y el secretario de Estado Marco Rubio avanzan en acuerdos de seguridad e inteligencia mientras el megapuerto de Chancay y la relación comercial con China marcan el escenario estratégico en Perú
La visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a Lima este 10 de septiembre redefine el tablero de la política exterior peruana: el Gobierno de Keiko Fujimori formaliza su adhesión al Escudo de las Américas, un mecanismo regional impulsado por Washington para combatir el crimen organizado, mientras la influencia económica de China se mantiene intacta a través del control operativo del megapuerto de Chancay y el liderazgo en el comercio bilateral.
El acuerdo de seguridad y sus alcances
El anuncio de la incorporación de Perú al Escudo de las Américas fue realizado por el Departamento de Estado dos días antes de la reunión en Palacio de Gobierno. Este mecanismo, creado en marzo y que ya suma 14 países, busca coordinar acciones judiciales, policiales y de inteligencia para enfrentar delitos transnacionales como el narcotráfico, el lavado de activos y la trata de personas. El canciller Carlos Espá confirmó que la adhesión permitirá fortalecer la seguridad fronteriza y acceder a respaldo logístico y operativo de Estados Unidos, aunque hasta el momento no se han detallado los compromisos financieros ni las condiciones operativas que asumirá Perú.
La agenda oficial del encuentro incluyó, además, la cooperación frente al fenómeno El Niño, la seguridad ciudadana, la defensa, el comercio bilateral y la promoción de inversiones. Representantes del Gabinete Ministerial acompañaron a la presidenta durante la reunión, mientras Rubio fue recibido previamente con honores en la Cancillería. El embajador estadounidense, Bernie Navarro, destacó que la relación bilateral supera los 200 años y anticipó un fortalecimiento de la alianza estratégica.
China y el megapuerto de Chancay
El trasfondo de la visita de Rubio es la competencia estratégica entre Estados Unidos y China en América Latina. Pekín sigue siendo el principal socio comercial de Perú y controla la operación del megapuerto de Chancay, considerado uno de los proyectos de infraestructura más relevantes de la región. La economía peruana depende en gran medida de las exportaciones de minerales y productos hacia China, mientras que el puerto de Chancay simboliza la consolidación de la presencia china en sectores clave.
La agenda bilateral entre Perú y Estados Unidos incluyó el comercio, las inversiones y la minería, en un contexto donde ambos países firmaron en febrero un acuerdo sobre minerales críticos cuyo contenido completo aún no fue difundido oficialmente. El Gobierno peruano enfrenta así el desafío de profundizar la cooperación en seguridad e inteligencia con Washington sin afectar el vínculo comercial y portuario con Pekín. Hasta ahora, ninguna de las partes ha vinculado formalmente la adhesión al Escudo de las Américas con las relaciones económicas con China.
Rumores, cautelas y expectativas
La reunión en Lima se produce en un escenario de cautela institucional. Analistas como Berit Knudsen advirtieron que Perú debe participar con objetivos claros y no limitarse a aceptar propuestas externas sin contraprestaciones. El Ejecutivo peruano priorizó la inseguridad ciudadana y la lucha contra el crimen organizado en la agenda, junto con la preparación ante el fenómeno El Niño.
En paralelo, la cadena CNN difundió que Rubio habría solicitado al Gobierno peruano romper relaciones diplomáticas con Irán, versión que no fue confirmada oficialmente ni por la Cancillería ni por el Departamento de Estado. Las autoridades de ambos países evitaron adelantar el contenido de los posibles anuncios posteriores al encuentro, aunque se esperan precisiones sobre el alcance de la cooperación en seguridad, defensa, comercio e inversiones, así como detalles sobre la asistencia frente a El Niño y los compromisos asumidos en el marco del Escudo de las Américas.
Dimensión regional y antecedentes
La escala de Rubio en Lima cierra una gira sudamericana que incluyó Colombia y Ecuador, con el objetivo de fortalecer alianzas con países considerados estratégicos por Washington. Se trata de la primera visita de un secretario de Estado estadounidense a Perú desde noviembre de 2024 y la primera bajo la administración de Keiko Fujimori, quien asumió la presidencia el 28 de julio de 2026 tras un periodo de inestabilidad política. El Departamento de Estado enmarcó la gira como parte de una estrategia para consolidar la cooperación regional en seguridad y defensa.
La competencia por infraestructura y recursos en América Latina no es exclusiva de Perú. Otros países de la región también enfrentan decisiones sobre alianzas estratégicas y proyectos de gran escala, como se analizó en un reciente informe sobre inversiones ferroviarias en México.
El Escudo de las Américas es un mecanismo de cooperación regional lanzado en 2026 por Estados Unidos para coordinar acciones contra el crimen organizado transnacional. Su funcionamiento se basa en el intercambio de información, la cooperación judicial y policial y el apoyo logístico entre los países miembros. La adhesión de un país implica compromisos de colaboración, pero los detalles operativos y financieros suelen definirse en acuerdos bilaterales posteriores y pueden variar según la capacidad institucional y las prioridades nacionales.