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El fenómeno El Niño modificará el invierno en Estados Unidos

Camila Suárez Analista de políticas públicas Agencia La Provincia

Por Camila Suárez

El fenómeno El Niño modificará el invierno en Estados Unidos Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
El fenómeno El Niño modificará el invierno en Estados Unidos © agencialaprovincia.info

El avance de un Super El Niño podría alterar el clima invernal en Estados Unidos, con lluvias y temperaturas más bajas en el sur y condiciones más cálidas y secas en el norte, según proyecciones oficiales.

El fenómeno climático El Niño, que se caracteriza por el aumento de la temperatura del agua en el Pacífico ecuatorial, se encuentra en una fase de fortalecimiento y podría alcanzar la categoría de Super El Niño antes de octubre, según estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos. Este evento natural, que suele tener repercusiones globales, impactará especialmente en el invierno boreal, con consecuencias diferenciadas según la región del país.

Proyecciones para el invierno 2026

De acuerdo con el Centro de Predicción Climática de la NOAA, el invierno 2026 podría registrar un patrón climático atípico en Estados Unidos. Las previsiones oficiales señalan que el sur del país, incluyendo California, los estados del Golfo y el sureste, experimentaría un aumento de precipitaciones y temperaturas más bajas que el promedio. En contraste, el norte, desde el noroeste del Pacífico hasta el medio oeste, tendría condiciones más cálidas y secas, lo que reduciría la probabilidad de nevadas intensas en esas zonas.

Impacto en las regiones y riesgos asociados

El desplazamiento del jet stream hacia el sur, habitual durante episodios de El Niño, favorece la llegada de tormentas y frentes fríos al sur de Estados Unidos. Esto incrementa el riesgo de lluvias intensas, nevadas y eventos de hielo en áreas como el sur de Texas, Luisiana y Florida. En el norte, la combinación de temperaturas elevadas y menor humedad podría limitar la acumulación de nieve y aumentar la exposición a sequías estacionales. Según la NOAA, la probabilidad de que este El Niño alcance una intensidad sin precedentes es cercana al 70% para fin de año, aunque esto no implica necesariamente impactos extremos en todos los casos.

Variaciones históricas y contexto climático

Si bien cada episodio de El Niño presenta particularidades, los registros muestran que los inviernos asociados a este fenómeno suelen ser menos rigurosos en el norte y más húmedos en el sur. Sin embargo, la influencia del cambio climático global, impulsado por el aumento de gases de efecto invernadero, también incide en la tendencia a inviernos más cálidos en gran parte del país. Un análisis de la organización Climate Central indica que la temporada invernal es la que más rápido se ha calentado en Estados Unidos desde 1970, con una disminución de las nevadas anuales en dos tercios del territorio.

Pronósticos y limitaciones de la información

Las proyecciones actuales se basan en modelos climáticos y datos satelitales, pero la variabilidad natural y la interacción con otros factores atmosféricos pueden modificar los resultados finales. La NOAA advierte que, aunque la probabilidad de un Super El Niño es elevada, no se puede anticipar con certeza la magnitud de los impactos en cada región. En este sentido, la experiencia reciente en América del Sur, donde el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil alertó sobre olas de calor y sequía en el centro y norte del país mientras el sur enfrentaba lluvias intensas, ilustra la diversidad de efectos que puede generar este fenómeno (ver cobertura sobre alertas meteorológicas en Brasil).

El Niño es un ciclo climático natural que altera la circulación atmosférica y los patrones de precipitación a escala global. Su seguimiento y pronóstico dependen de la observación continua de variables oceánicas y atmosféricas, así como de la actualización periódica de modelos predictivos. La intensidad y duración de cada episodio pueden variar, por lo que las autoridades recomiendan monitorear los informes oficiales para anticipar posibles impactos en servicios, infraestructura y actividades productivas.

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