El médico alemán Matthias Riedl analizó creencias frecuentes sobre el consumo de proteínas y advirtió sobre los riesgos de excesos y la importancia de una alimentación equilibrada para la salud en Alemania.
El consumo de proteínas ha ganado protagonismo en la alimentación cotidiana, no solo entre deportistas sino también en la población general. En Alemania, el médico especialista en nutrición Matthias Riedl revisó cinco creencias extendidas sobre el rol de las proteínas en la dieta y advirtió sobre los riesgos de un consumo excesivo o mal planificado. El análisis fue difundido en medios alemanes y busca aportar claridad sobre la importancia real de este nutriente y sus implicancias para la salud pública.
Recomendaciones sobre la cantidad adecuada
Según Riedl, la cantidad de proteínas recomendada varía según la actividad física y el estado de salud de cada persona. Para la mayoría de quienes realizan actividad física moderada, entre 1,2 y 1,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal suelen ser suficientes. En etapas de mayor exigencia muscular, algunos deportistas pueden requerir hasta 2 gramos por kilo. Sin embargo, el especialista advierte que quienes entrenan menos de cinco horas semanales y consumen suplementos proteicos pueden superar fácilmente las necesidades reales, lo que puede generar efectos adversos, especialmente en personas con antecedentes renales o riesgo de gota.
El rol de los suplementos y snacks proteicos
El auge de productos como batidos y barras de proteínas llevó a la creencia de que estos suplementos son indispensables para alcanzar los objetivos nutricionales. Riedl sostiene que, en la mayoría de los casos, una alimentación equilibrada permite cubrir los requerimientos diarios sin necesidad de recurrir a estos productos. Además, recomienda priorizar alimentos de fácil digestión, como frutas, antes de entrenar, y reservar los suplementos solo para situaciones puntuales en las que la alimentación habitual no sea suficiente.
Proteínas de origen vegetal y animal
Una de las dudas frecuentes es si las proteínas vegetales son suficientes para el desarrollo muscular. El especialista señala que, aunque los alimentos de origen vegetal suelen tener menor concentración proteica y una biodisponibilidad algo inferior, es posible cubrir las necesidades combinando diferentes fuentes, como cereales, legumbres, soja y frutos secos. Riedl destaca que el consumo de soja aporta todos los aminoácidos esenciales y puede equipararse en calidad a las proteínas animales, siempre que se ajuste la cantidad y variedad en la dieta.
Consecuencias de un consumo excesivo
El exceso de proteínas, especialmente de origen animal, puede aumentar el riesgo de problemas metabólicos y sobrecargar órganos como los riñones. Además, si la ingesta calórica total supera el gasto energético, el cuerpo transforma el excedente proteico en grasa, lo que puede dificultar el logro de objetivos deportivos o de composición corporal. Por eso, el especialista recomienda ajustar la dieta a las necesidades reales y evitar la suplementación innecesaria.
En el ámbito de la salud pública, la recomendación de ajustar el consumo de proteínas a las necesidades individuales responde a la evidencia científica sobre los riesgos de excesos y deficiencias. La biodisponibilidad se refiere a la proporción de un nutriente que el organismo puede absorber y utilizar efectivamente, y varía según la fuente alimentaria. Una alimentación variada y equilibrada sigue siendo la estrategia más efectiva para cubrir los requerimientos nutricionales sin incurrir en riesgos innecesarios.