Márcio Rea, director general del ONS, estimó que las baterías podrían reducir entre 40% y 50% el curtailment de fuentes renovables en Brasil. La proyección depende del resultado del leilão previsto para diciembre de 2026 y del volumen de capacidad contratado.
Márcio Rea presentó la estimación el día 24 en São Paulo, durante el encuentro CNN Talks Energia: O Brasil diante de um novo mercado. El director general del ONS calculó que las baterías podrían reducir entre 40% y 50% los cortes de generación renovable en Brasil.
Una proyección ligada al leilão
La cifra no representa un resultado ya alcanzado. Es una estimación condicionada al leilão de almacenamiento previsto para diciembre de 2026.
Rea vinculó el posible alivio del curtailment con dos factores. El proceso debe obtener un resultado favorable y contratar un volumen suficiente de baterías. La cifra es provisional.
El ONS opera el sistema eléctrico brasileño. Su director general expuso la proyección ante especialistas y referentes del sector reunidos en São Paulo. Los materiales disponibles ya fijan algunos parámetros del proceso. Lo presentan como el primer leilão brasileño de reservas de potencia en forma de capacidad, con dos productos o lotes previstos para el 2 y el 4 de diciembre de 2026.
El almacenamiento conserva la electricidad producida cuando la oferta es alta. Después puede entregarla cuando sube la demanda o baja la generación. El mecanismo interesa especialmente para las usinas solares y eólicas. Su producción puede concentrarse en determinados períodos y superar la capacidad inmediata de absorción del sistema.[[smi_quote:{"style":"sideline","text":"Las baterías pueden reducir entre 40% y 50% los cortes de energía renovable, siempre que el leilão de diciembre sea exitoso y contrate un volumen suficiente.","author":"Márcio Rea","role":"Director general del ONS","url":"https://www.cnnbrasil.com.br/infra/baterias-podem-reduzir-cortes-de-energia-em-ate-50-estima-ons/","rel":"nofollow"}}]
Cuando la electricidad no puede utilizarse o transportarse en el momento de su generación, el operador puede ordenar un recorte de producción. Ese fenómeno se conoce como curtailment.
Las baterías no eliminan por sí solas las restricciones de la red. Tampoco garantizan una reducción determinada. Sí ofrecen una forma de trasladar parte de la electricidad disponible hacia otro momento.
Los datos ayudan a medir el problema. Según publicaciones sectoriales que citan cifras del ONS, las restricciones promedio de generación eólica y solar llegaron a 3.629 MW entre enero y julio de 2026. Ese volumen equivalió al 19,3% de la producción potencial de las centrales afectadas. En el mismo período de 2025, el indicador fue del 16,8%.
Qué está confirmado
Está confirmada la declaración pública de Rea sobre una posible reducción de entre 40% y 50%. También está confirmado que el leilão de almacenamiento forma parte de la agenda federal para diciembre de 2026.
La convocatoria contempla dos productos o lotes. Las fechas asignadas son el 2 y el 4 de diciembre, según los materiales publicados sobre el proceso. También está confirmado que Rea ofreció la explicación durante CNN Talks Energia: O Brasil diante de um novo mercado, realizado en São Paulo.
El mercado ya mostró interés. La agenda sectorial brasileña registra 6.091 proyectos, con una potencia total de 296.807 MW. Esa cifra muestra la atención de desarrolladores y proveedores sobre el nuevo segmento. El número de proyectos presentados no equivale a capacidad adjudicada. Tampoco permite saber cuántas baterías serán contratadas.
Los parámetros divulgados para el primer proceso incluyen contratos de 15 años. El suministro comenzaría el 1 de agosto de 2028. También se espera una nota técnica sobre la capacidad disponible del sistema para las baterías hasta el 30 de septiembre de 2026. La evolución del proceso y sus condiciones pueden consultarse en la agenda del leilão.
El debate sobre el almacenamiento eléctrico en Brasil tiene un antecedente. El antecedente del leilão permite ubicar el tema dentro de una agenda que aún necesita definiciones operativas. La referencia a diciembre fija un plazo previsto. No significa que ya exista una batería instalada ni una política plenamente implementada. La proyección tampoco es una medición posterior del curtailment.
Las asociaciones de productores independientes apoyan el primer leilão. Al mismo tiempo, reclaman una normativa específica para los sistemas de almacenamiento de energía en baterías, conocidos como BESS. También piden reglas más claras para asignar y compensar las restricciones de generación.
Esas reglas definirán responsabilidades, ingresos y condiciones de operación. Ese punto importa.
La información disponible no permite establecer cuánta generación solar o eólica dejaría de cortarse. Tampoco permite saber qué regiones recibirían los principales beneficios ni cómo se repartirían los costos del almacenamiento.
Las respuestas dependerán de las condiciones del proceso, de la capacidad contratada y de su resultado. Esos aspectos todavía no fueron detallados por completo.
Una herramienta para la operación
El ONS centra su interés en la flexibilidad y la seguridad operativa del sistema. Las baterías pueden almacenar electricidad cuando la oferta es alta. Después pueden liberarla cuando aumenta la demanda o disminuye la generación.
Así, el almacenamiento puede ayudar a manejar los desbalances temporales entre producción y consumo. La herramienta apunta a una dificultad ligada al crecimiento de las fuentes renovables: producir energía no garantiza que toda pueda utilizarse en ese mismo momento.
El dato central sigue siendo una proyección. Hasta que se realice el leilão y se conozcan sus condiciones, no hay base para presentar la reducción del curtailment como un resultado efectivo.
Brasil cuenta con una expectativa cuantificada por el ONS. También tiene un proceso de contratación incluido en la agenda federal y un interés empresarial expresado en miles de proyectos.
Falta superar la licitación. Solo después podrá saberse si las baterías se convierten en una solución operativa.
El almacenamiento puede ayudar a aprovechar mejor la generación solar y eólica. La magnitud del efecto dependerá de las decisiones regulatorias, del volumen adjudicado y de la capacidad real de los proyectos para responder a las necesidades del sistema brasileño.