Riyadh Cement cerró un contrato de 25 años con Samana Energy para abastecerse de energía solar en Arabia Saudita. Pagará unos 6 millones de riales al año y no pondrá inversión inicial.
Riyadh Cement Company firmó un contrato para comprar energía solar a Samana Energy por 25 años. Busca bajar costos y cambiar la forma en que obtiene energía en Arabia Saudita. El acuerdo, anunciado el 14 de septiembre de 2026, fija pagos anuales de unos 6 millones de riales sauditas sin IVA. No habrá inversión inicial de la cementera. Todo esto va en línea con la estrategia de sostenibilidad de la empresa y la Visión 2030 del país.
Condiciones del contrato
El proyecto incluye una planta solar fotovoltaica de 30 MW que dará energía a la fábrica de Riyadh Cement en Al-Muzahimiyah, cerca de Riad. Samana Energy pondrá el dinero, construirá, operará y mantendrá la planta. Riyadh Cement no tendrá que pagar ni por la construcción ni por la operación, siempre que se consigan las licencias y permisos necesarios.
La planta debería empezar a funcionar en el cuarto trimestre de 2027. Así, la cementera podrá usar energía renovable a un precio más bajo que el de su propia generación o el que ofrece Saudi Energy Company. Este contrato de compra de energía (PPA) a largo plazo le da certeza sobre los costos y la protege de los cambios bruscos en el precio de la electricidad.
La empresa espera ver ahorros desde el primer año de operación del sistema solar. El impacto real en las cuentas dependerá de los precios de la energía cuando se consuma.
El contrato de 25 años firmado entre Riyadh Cement y Samana Energy prevé que la planta solar de 30 MW comience a operar en el cuarto trimestre de 2027, con pagos anuales estimados en 6 millones de riales sauditas y sin inversión inicial por parte de la cementera.
Contexto sectorial y antecedentes
La decisión de Riyadh Cement sigue la tendencia de la industria de buscar fuentes renovables y contratos largos para asegurar precios bajos y estables en la energía. En la región, hay otros proyectos ligados al almacenamiento y la transición energética. Por ejemplo, el avance de licitaciones en Brasil para baterías eléctricas muestra el interés por diversificar la matriz y depender menos de fuentes tradicionales.
Plazos y aspectos pendientes
El contrato entre Riyadh Cement y Samana Energy depende de conseguir permisos y aprobaciones regulatorias. Sin eso, la planta solar no puede arrancar. La planta estará en Al-Muzahimiyah, cerca de Riad, y tendrá una capacidad de 30 MW, según medios especializados. La empresa espera que los beneficios económicos lleguen poco a poco y estén ligados a cómo evolucionen los precios de la energía en Arabia Saudita.
En los contratos de compra de energía a largo plazo, llamados PPA (Power Purchase Agreement), la empresa acuerda comprar electricidad a un precio fijo o previsible durante muchos años. Esto ayuda a planificar los costos y a evitar los vaivenes del mercado eléctrico. Estos acuerdos suelen necesitar permisos regulatorios y pueden tener cláusulas de revisión si cambian las reglas o el mercado.