El director general de Aneel alertó que la apertura del mercado libre de energía en Brasil podría llevar a una concentración económica que limite la competencia y la libertad de los usuarios si no hay controles efectivos.
La apertura del mercado libre de energía eléctrica en Brasil viene con una advertencia clara. Sandoval Feitosa, director general de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), señaló que la competencia podría terminar restringiendo la libertad de los usuarios si los grandes proveedores logran dominar el nuevo escenario. El riesgo de concentración económica es real. En vez de sumar más actores, el mercado podría quedar en manos de unos pocos.
Advertencia institucional
Feitosa habló en el evento CNN Talks Energia: O Brasil diante de um novo mercado, el 24 de julio en São Paulo. Dijo que el paso al mercado libre no puede ser solo cambiar un monopolio estatal por una concentración privada. Las empresas grandes tienen ventajas de escala y experiencia, pero eso no debe convertirse en barreras para la competencia ni en trabas para los consumidores.
El director de Aneel insistió en que la agencia necesita los recursos presupuestarios que le corresponden por ley para poder fiscalizar el proceso y asegurar que se cumplan los plazos y condiciones. Solo la campaña nacional de comunicación sobre la apertura del mercado podría costar entre 60 y 70 millones de reales al año. El presupuesto total de la agencia es de 180 millones de reales, según la agenda oficial.
Plazos y etapas de apertura
El decreto n.º 13.097/2026 regula la apertura del mercado libre de energía eléctrica en Brasil. El cronograma tiene dos etapas: desde el 25 de noviembre de 2027 para consumidores comerciales e industriales de baja tensión, y desde el 25 de noviembre de 2028 para usuarios residenciales y otros segmentos. Este calendario marca el inicio de la liberalización total del mercado minorista. Pero la implementación real dependerá de la capacidad de Aneel para regular y controlar el proceso.
ANEEL ha recibido la tarea de detallar las reglas técnicas para la transición al mercado de libre elección de proveedor; además, los consumidores que migren al mercado libre no tendrán acceso a los beneficios del mercado regulado, incluida la Tarifa Social de Energía Eléctrica.
El debate sobre la apertura del mercado eléctrico no es nuevo en Brasil. Desde enero de 2024, todos los consumidores conectados a media y alta tensión ya pueden elegir proveedor, de forma directa o a través de un agente minorista. Esto sienta la base para la expansión hacia usuarios de baja tensión y residenciales. Además, la Ley n.º 15.269/2025 sumó puntos clave como el suministro de último recurso, la separación de costos entre segmentos y un producto estándar para comparar ofertas.
En otras ocasiones, la agencia tuvo que decidir sobre flexibilización y regulación. Así se informó en un análisis anterior sobre la operación de centrales térmicas y los impactos en los usuarios.
Recursos y control estatal
Feitosa volvió a pedir que Aneel reciba los fondos asignados para poder controlar y fiscalizar el mercado. La campaña de comunicación y el monitoreo de los grandes actores requieren una estructura institucional fuerte. Sin estos recursos, advirtió, la agencia podría no tener capacidad para evitar prácticas que dañen la competencia o generen nuevas formas de concentración.
La apertura también enfrenta desafíos regulatorios. Aunque los plazos para liberalizar el mercado de baja tensión ya están definidos, la regulación técnica detallada de Aneel aún no está lista. Esto puede retrasar la implementación práctica frente al calendario político. Al mismo tiempo, Aneel sigue gestionando otras decisiones importantes, como la aprobación del edital del nuevo concurso de transmisión eléctrica n.º 4/2026. Este concurso prevé inversiones de cerca de 8.900 millones de reales y la sesión está programada para el 30 de octubre de 2026, según la notificación oficial.
Feitosa comparó el cambio en el mercado eléctrico con lo que pasó en la telefonía. La entrada de nuevos operadores permitió ampliar la oferta y bajar los costos para los usuarios. Pero aclaró que ese resultado solo es posible con reglas claras y una supervisión efectiva. Si no, los beneficios pueden quedar en manos de unos pocos.
Implicancias para usuarios y sector
La apertura del mercado libre de energía eléctrica puede cambiar de fondo la relación entre usuarios y proveedores en Brasil. Poder elegir empresa prestadora es una oportunidad para mejorar precios y servicios. Pero el riesgo de concentración económica puede limitar esos beneficios. La experiencia internacional muestra que la competencia real necesita reglas de acceso y mecanismos de control para evitar la formación de oligopolios.
El reto para Aneel será asegurar que la transición no termine en una nueva estructura de poder concentrado, sino en un mercado realmente abierto y competitivo. La asignación de recursos, la transparencia en la regulación y la vigilancia sobre los grandes actores serán claves para el resultado final.
En los servicios públicos, la tarifa social busca proteger a los usuarios más vulnerables ante subas de precios o cambios en el mercado. En Brasil, la regulación eléctrica incluye estos instrumentos, pero su alcance y efectividad dependen de la capacidad de control estatal y de que haya competencia real entre proveedores. La apertura del mercado libre pone a prueba estos mecanismos de protección en un entorno más complejo y dinámico.