El sistema de transporte de Macaé ya usa GPS, cámaras, Wi-Fi y recarga USB. La ciudad también ejecuta 300 refugios con paneles solares y prepara otros 150 para 2027.
Hace cerca de dos meses, la Secretaría Municipal de Mobilidade Urbana comenzó a operar el Gerenciamento de Transporte. El sistema sigue en vivo a 23 colectivos y usa GPS y cámaras instaladas dentro de los vehículos.
La tecnología también llegó a los refugios de colectivos. Algunos tienen entradas USB y otros, todavía en ejecución, funcionarán con energía solar. La ciudad busca mejorar tanto el control del servicio como la espera de los pasajeros.
Monitoreo dentro de los colectivos
Cada uno de los 23 colectivos monitoreados lleva tres cámaras. Una apunta al conductor. Otra cubre el corredor. La tercera mira hacia la parte delantera. El GPS completa la información sobre la ubicación de cada unidad.
Jayme Muniz, secretario municipal de Mobilidade Urbana, explicó que el sistema no sirve solo para mirar lo que ocurre dentro de los colectivos. Sus datos muestran cuántas unidades están circulando y pueden señalar posibles déficits de servicio.
También permiten revisar problemas en horarios específicos y comparar la operación con el volumen de reclamos. La dependencia informó que el monitoreo ayuda a cartografiar el flujo de pasajeros, ajustar los horarios de mayor demanda y responder mejor ante incidentes de seguridad. Hasta ahora, no publicó estadísticas sobre una posible reducción de quejas o accidentes.
El alcance sigue siendo parcial.
Los 240 colectivos municipales tienen Wi-Fi. El 80% cuenta con entradas USB para cargar celulares u otros dispositivos. La información disponible no precisa cuántos vehículos tienen cámaras ni ofrece resultados estadísticos sobre tiempos de espera, reclamos o incidentes.
Las nuevas medidas incluyen la renovación de la flota, la movilidad eléctrica, la reestructuración de líneas y la implantación de un centro de control operacional.
Refugios con energía solar
La renovación de los puntos de espera avanza por etapas. En 2023 se instalaron 175 refugios con entradas USB. La segunda fase está en ejecución. Incluye 300 estructuras con sistema fotovoltaico y placas solares para generar energía.
La previsión oficial, difundida el 24 de septiembre de 2026, indica que esa etapa terminará el próximo mes. La tercera fase incorpora otros 150 refugios. Su finalización está prevista para 2027.
El municipio quiere llegar a todos los puntos de colectivos de Macaé. Los refugios ofrecen protección frente al sol y la lluvia. También permiten recargar dispositivos y buscan mantener una iluminación nocturna reforzada.
Esa iluminación conecta la obra de movilidad con el alumbrado de los espacios de espera. También afecta las condiciones de seguridad para quienes usan el servicio.
La inversión llevaba décadas sin ocurrir.
Jayme Muniz señaló que durante décadas no se habían realizado inversiones en refugios de colectivos. Las primeras intervenciones, según dijo, se concentraron en los puntos considerados urgentes.
La afirmación representa la posición de la autoridad municipal. No incluye una serie histórica de obras ni una evaluación independiente sobre la cobertura alcanzada.
Una operación apoyada en datos
Los pasajeros pueden consultar información mediante Cittamobi. La aplicación gratuita muestra líneas, puntos y previsiones de llegada. También permite organizar recorridos y guardar rutas o lugares favoritos.
Las actualizaciones usan el GPS de los colectivos para calcular cuánto falta para que una unidad llegue al punto más cercano.
Cittamobi convierte parte de los datos de circulación en información para el usuario. Las cámaras aportan observación dentro de los vehículos. El GPS muestra la posición de las unidades.
El material no informa indicadores de puntualidad ni la cobertura efectiva del Wi-Fi. Tampoco presenta resultados comparables entre el periodo anterior y el posterior a la implementación.
Los datos todavía tienen límites.
La agenda solar de Macaé también se relaciona con un contexto brasileño más amplio. Esa relación no permite trasladar conclusiones entre territorios. Un análisis sobre proyectos solares describió cancelaciones vinculadas con límites de red y cortes de generación en el Nordeste.
En Macaé, los paneles se destinan a refugios municipales y operan a otra escala. La comparación solo sirve para distinguir una infraestructura local de generación de una central eléctrica.
Marco legal y alcance municipal
La Secretaría Municipal de Mobilidade Urbana vinculó la estrategia con la Lei Complementar nº 346/2025. Esa norma reorganizó sus competencias. La dependencia también la relacionó con la aplicación práctica de la Lei nº 5.243/2024 sobre bilhetagem digital.
El material no precisa qué artículos regulan las cámaras, el tratamiento de datos o la generación solar. Tampoco informa costos, proveedores, criterios de protección de datos ni mecanismos de acceso para pasajeros sin conectividad.
La responsabilidad institucional está en el gobierno municipal. Las medidas se aplican a los refugios y a la flota del transporte colectivo de Macaé.
Durante la Semana Nacional do Trânsito, la ciudad organizó debates públicos sobre movilidad y seguridad vial el 22 y el 23 de septiembre de 2026. La administración presentó allí la renovación de la flota, la movilidad eléctrica, la reorganización de líneas y el centro operativo.
Esos elementos forman parte de una reforma más amplia del servicio y de la concesión.
Para los usuarios, los cambios ya descritos incluyen la posibilidad de cargar dispositivos en los puntos equipados. También pueden acceder al Wi-Fi de los colectivos y consultar recorridos en Cittamobi. El seguimiento de la operación ahora es más sistemático.
La expansión de los refugios y el cierre de las etapas anunciadas todavía dependen de los plazos informados por la administración.
El impacto completo aún no está medido.
En Macaé, la tecnología funciona como una herramienta de gestión y de uso diario. Las instalaciones y los sistemas ya identificados permiten comprobar el avance.
Faltan indicadores sobre regularidad, seguridad y cobertura territorial. Por eso, todavía no es posible medir todo el efecto de las medidas.
Macaé está construyendo un transporte más conectado y una infraestructura solar concreta. La prueba decisiva será saber si esos recursos producen un servicio más previsible para quienes esperan y viajan todos los días.