El presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Edson Fachin, suspendió el pedido de investigación contra André Mendonça y ordenó que tanto el propio Mendonça como el procurador general Paulo Gonet respondan sobre los informes presentados en el marco del caso de las fake news
La máxima tensión institucional dentro del Supremo Tribunal Federal de Brasil quedó expuesta tras la decisión del presidente del tribunal, Edson Fachin, de suspender el avance de una investigación interna que involucraba a dos de sus propios miembros. Fachin resolvió retirar el pedido de apertura de investigación contra el ministro André Mendonça, solicitado por Alexandre de Moraes, y dispuso que tanto Mendonça como el procurador general de la República, Paulo Gonet, presenten sus argumentos sobre los informes policiales que motivaron la controversia.
El origen del conflicto
El caso se desató cuando Alexandre de Moraes, también ministro del Supremo Tribunal Federal, remitió a Fachin informes de inteligencia de la Policía Federal. Estos documentos señalaban presuntas irregularidades en la actuación de André Mendonça durante las investigaciones denominadas Compliance Zero y Sem Desconto. Según Moraes, los informes sugerían indicios de improbidad administrativa, abuso de autoridad y posible comisión de delitos de responsabilidad por parte de su colega.
La situación escaló luego de que Mendonça hiciera público un informe de la Policía Federal que incluía mensajes del banquero Daniel Vorcaro dirigidas a Moraes, lo que generó un cruce inédito de acusaciones entre integrantes del máximo tribunal brasileño. Es la primera vez que dos ministros del Supremo Tribunal Federal se enfrentan abiertamente en el marco de un expediente judicial, con decisiones procesales que los involucran directamente.
Decisión de Fachin y plazos procesales
Ante la gravedad institucional del caso, Edson Fachin optó por suspender el pedido de investigación y abrir un procedimiento específico para tratar la cuestión. Ordenó que tanto el procurador general Paulo Gonet como el propio Mendonça se pronuncien sobre los informes y las acusaciones presentadas. Fachin estableció plazos concretos para la presentación de estas manifestaciones, siguiendo un procedimiento similar al adoptado en otros casos de interlocución entre miembros del tribunal.
La definición sobre la admisibilidad y el eventual avance de la investigación quedó postergada para fines de mes, en coincidencia con la proximidad del primer turno electoral en Brasil. Fachin aclaró que las medidas adoptadas tienen carácter exclusivamente instructivo y no implican ningún juicio anticipado sobre la regularidad del procedimiento ni sobre el fondo de las imputaciones.
Intervención de la Procuraduría General
La Procuraduría General de la República, encabezada por Paulo Gonet, ya se pronunció sobre el caso y consideró nulas las informaciones producidas por la Policía Federal. El argumento central de la Procuraduría es que la investigación de un ministro del Supremo Tribunal Federal requiere autorización previa del plenario del tribunal, trámite que no se cumplió en este expediente. Por ese motivo, la Procuraduría sostiene que el procedimiento iniciado carece de validez formal y debe ser revisado antes de cualquier avance sustantivo.
El expediente permanece bajo la órbita del gabinete de la presidencia del Supremo Tribunal Federal, lo que refuerza la centralidad institucional del caso y la necesidad de una definición ajustada a los procedimientos internos del máximo tribunal brasileño.
Implicancias institucionales y contexto
La controversia pone en primer plano los límites y alcances de la responsabilidad interna en el Supremo Tribunal Federal de Brasil, así como la relación entre el tribunal y la Procuraduría General de la República en materia de control y supervisión de sus propios miembros. El episodio ocurre en un contexto de alta sensibilidad política, a pocas semanas de una elección nacional, y evidencia la complejidad de los mecanismos de control institucional en el máximo órgano judicial del país.
En el sistema judicial brasileño, la apertura de una investigación penal contra un ministro del Supremo Tribunal Federal requiere la aprobación previa del plenario del propio tribunal, como garantía de imparcialidad y respeto a la independencia judicial. Este requisito busca evitar el uso político o personal de los mecanismos de control interno y preservar la estabilidad institucional en situaciones de conflicto entre miembros del tribunal.