El Operador Nacional del Sistema Eléctrico de Brasil puede reclasificar plantas solares en funcionamiento, lo que implica nuevas exigencias y costos para los generadores afectados en Pernambuco.
El Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) de Brasil tiene la potestad de cambiar la clasificación operativa de usinas solares incluso después de que hayan comenzado a operar comercialmente. Esta posibilidad, confirmada en un voto que será tratado por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL) el 22 de julio de 2026, afecta directamente la gestión y los costos de los proyectos de generación renovable en el país.
El caso de las usinas de Salgueiro
El análisis se originó por la situación de tres usinas solares en Terra Nova, Pernambuco: Salgueiro I, Salgueiro II y Salgueiro III Energias Renováveis, que suman 114,3 MW de potencia instalada. El ONS reclasificó estas plantas de Tipo III (instalaciones sin impacto relevante para el Sistema Interligado Nacional, SIN) a Tipo II-C, una categoría con mayores exigencias operativas. La decisión se basó en el efecto conjunto de la energía inyectada por estas usinas, que comparten el punto de conexión en la Subestación Bom Nome.
Argumentos de las empresas y fundamentos regulatorios
Las empresas afectadas recurrieron ante la ANEEL, señalando que la reclasificación cambió las condiciones técnicas, regulatorias y contractuales consideradas al invertir y firmar los Contratos de Comercialización de Energía en el Ambiente Regulado (CCEARs). Alegaron que la operación conjunta impone nuevas obligaciones, costos y riesgos, como la necesidad de coordinación entre agentes y posibles restricciones de generación por causas externas. También recordaron que las limitaciones de la Subestación Bom Nome ya eran conocidas desde los estudios previos al Leilão A-4 de 2017 y que los problemas de planificación no deberían trasladarse a los generadores.
El director-relator Willamy Moreira Frota propuso rechazar el recurso y mantener la decisión del ONS. Según su voto, la Ley nº 9.648/1998 y los Procedimientos de Red otorgan al ONS la facultad de clasificar y reclasificar usinas conectadas al SIN, en función de la expansión del sistema, cambios regulatorios o impactos operativos. El relator subrayó que permanecer en una modalidad no genera derecho adquirido y que el SIN es dinámico y sujeto a revisiones periódicas.
La propuesta regulatoria en discusión fue construida conjuntamente por ANEEL y ONS e incorpora contribuciones de la Consulta Externa 018/2025; según la nota técnica divulgada, la revisión busca redefinir cómo se clasifican y operan las usinas conectadas al sistema eléctrico brasileño.
ANEEL, Agencia Nacional de Energía Eléctrica
Impacto en la operación y los costos
La reclasificación de las usinas de Salgueiro implica que ahora deben cumplir con procesos de programación diaria, informar reprogramaciones en tiempo real y adaptarse a procedimientos adicionales de planificación y operación. Esto puede aumentar la complejidad operativa, generar costos de adecuación y exponer a los proyectos a restricciones de generación por causas externas. Las empresas solicitaron volver a la modalidad anterior y garantizar la inyección total de los 90 MW autorizados, pero el voto del relator aclaró que la potencia autorizada no implica derecho a inyectar toda la capacidad instalada, ya que la entrega efectiva depende de la demanda, los límites de transmisión y la estabilidad eléctrica del sistema.
Implicancias para nuevos proyectos
El caso muestra un riesgo regulatorio que debe considerarse al planificar inversiones en energías renovables en Brasil. La posibilidad de que el ONS revise la clasificación operativa de una usina durante su vida útil obliga a los inversores a contemplar escenarios de mayores costos, nuevas exigencias técnicas y posibles restricciones de generación. Esta situación se suma a otros desafíos del sector, como la construcción, el financiamiento y la comercialización de energía. En el contexto de la transición energética y la expansión de la matriz renovable, la gestión de estos riesgos regulatorios es clave para los actores del mercado eléctrico brasileño, como se ha señalado en análisis previos sobre la planificación del sector.
El debate regulatorio sobre la clasificación de usinas sigue abierto: el 15 de septiembre de 2026, ANEEL abrió la Consulta Pública 34/2026 para "aprimorar a classificação operacional de usinas do SIN", con plazo de aportes hasta el 2 de noviembre, lo que confirma la revisión permanente del marco normativo. Además, la discusión no se limita a grandes solares: la propuesta en análisis prevé que el Tipo I agrupe usinas con impacto individualizado en el SIN y absorba emprendimientos hoy clasificados como Tipo II-A, lo que implica un cambio amplio en la lógica operativa del sistema (documento oficial de ANEEL).
En el sistema eléctrico brasileño, la clasificación operativa de una usina determina las obligaciones técnicas y administrativas ante el ONS. La modalidad Tipo III corresponde a instalaciones con impacto limitado, mientras que las categorías Tipo II y sus variantes exigen mayor coordinación y reporte. La normativa vigente no otorga a los generadores el derecho a inyectar toda la capacidad autorizada en cualquier circunstancia, ya que la operación efectiva depende de la demanda, la capacidad de transmisión y la estabilidad del sistema. Por eso, la planificación de proyectos debe prever posibles revisiones regulatorias y operativas a lo largo del tiempo.
El contexto de restricciones de generación (curtailment) también es relevante: desde 2021, el ONS ha restringido 73,4 millones de MWh de energía renovable, con 51 días críticos entre enero y agosto de 2026 en los que más del 60% de la generación renovable disponible fue recortada en algún momento. Este fenómeno refuerza la importancia de considerar la flexibilidad y la adaptación regulatoria en el desarrollo de nuevos proyectos solares y eólicos en Brasil.