El Operador Nacional del Sistema Eléctrico de Brasil dice que el uso de baterías podría bajar los recortes de generación entre 40% y 50%. El anuncio se hizo en un foro sectorial en São Paulo.
El sistema eléctrico de Brasil tiene un problema claro: los recortes de generación, conocidos como curtailment, dificultan la integración de energías renovables y afectan la eficiencia de la red. Márcio Rea, director general del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS), estima que usar baterías de almacenamiento podría bajar estos recortes entre un 40% y un 50%. Todo depende de cómo salga el próximo leilão de almacenamiento, previsto para diciembre.
Estimaciones y datos técnicos
El ONS presentó esta proyección en el encuentro CNN Talks Energia: O Brasil diante de um novo mercado, el 24 de julio en São Paulo. Rea explicó que las baterías permiten guardar energía cuando hay mucha oferta, sobre todo de fuentes solares y eólicas, y liberarla cuando la demanda sube o la generación baja. Este sistema ya funciona en China, Estados Unidos y Australia. Da más flexibilidad y seguridad al sistema eléctrico.
Rea aclaró que la reducción real dependerá del resultado del leilão de baterías, que esperan sea positivo. El evento reunirá a especialistas y referentes del sector para definir cuánta capacidad de almacenamiento se sumará y cómo impactará en la operación diaria de la red.
En Brasil, los recortes de generación eólica y solar promediaron 3.629 MW entre enero y julio de 2026. Eso equivale al 19,3% de la producción potencial de las plantas afectadas, según la Asociación de Generadores Independientes (APINE). El porcentaje subió frente al 16,8% del mismo periodo de 2025. Esto muestra la urgencia de soluciones como el almacenamiento en baterías para evitar que se pierda energía renovable.
En Brasil ya están programados los dos primeros leilões de almacenamiento de energía para diciembre de 2026: el primero el 2 de diciembre con requisito de contenido local, y el segundo el 4 de diciembre sin esa exigencia.
El contexto internacional
El curtailment no es solo un problema de Brasil. Rea señaló que los recortes de generación afectan a sistemas eléctricos en todo el mundo, sobre todo donde crecen las renovables variables. La experiencia internacional muestra que las baterías ayudan a reducir estos recortes y a aprovechar mejor la infraestructura que ya existe.
En Brasil, el debate sobre el almacenamiento se intensificó tras la cancelación de varios proyectos solares y eólicos por límites en la red y restricciones operativas. Así lo muestra un análisis previo sobre el Nordeste brasileño.
El leilão de almacenamiento y la reserva de capacidad
El leilão de almacenamiento de diciembre será clave para saber hasta dónde se pueden reducir los recortes. El ONS cree que la licitación llega en buen momento, pero advierte que el sistema eléctrico brasileño todavía necesita más potencia disponible para asegurar el suministro.
La convocatoria despertó un interés récord. La Empresa de Pesquisa Energética (EPE) informó que se inscribieron 6.091 proyectos para el primer leilão de almacenamiento, sumando una capacidad total de 296.807 MW. Los analistas del sector consideran esta cifra un récord. El marco regulatorio de estos leilões lo fija la portaría MME nº 136/2026. Se espera que los primeros contratos de suministro arranquen en agosto de 2028 y duren 15 años.
Impacto en el sector y próximos pasos
El posible efecto de las baterías en la reducción de recortes de generación mantiene atentos a empresas, operadores y autoridades del sector energético. Aunque la estimación del ONS depende del resultado del leilão, hay consenso en que el almacenamiento será clave para dar flexibilidad y seguridad al sistema eléctrico brasileño en los próximos años.
Representantes del sector, agrupados en la asociación Absae, advierten que los costos de los leilões de baterías podrían trasladarse a los consumidores. Aun así, reconocen que los sistemas de almacenamiento son necesarios para bajar el curtailment y reforzar la flexibilidad de la red, sobre todo en las horas pico de demanda. Según publicaciones especializadas, las baterías no resuelven los límites estructurales de las redes de transmisión, pero sí permiten mover la energía en el tiempo y así reducir parte de los recortes forzados de generación.
El debate sobre curtailment y almacenamiento forma parte de una agenda más amplia de modernización del sector eléctrico. Incluye la expansión de renovables, la mejora de la infraestructura de transmisión y la adopción de nuevas tecnologías para optimizar la gestión de la demanda y la oferta.
El curtailment es el recorte o limitación de la generación eléctrica, sobre todo renovable, cuando la red no puede absorber toda la energía producida. Esto puede pasar por restricciones técnicas, falta de capacidad de transmisión o desajustes temporales entre oferta y demanda. El almacenamiento en baterías permite guardar parte de esa energía para usarla cuando el consumo sube, lo que reduce pérdidas y mejora la eficiencia del sistema.