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El freno eléctrico: Nuevo León y el reto de atraer inversión industrial

Camila Suárez Analista de políticas públicas Agencia La Provincia

Por Camila Suárez

El freno eléctrico: Nuevo León y el reto de atraer inversión industrial Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
El freno eléctrico: Nuevo León y el reto de atraer inversión industrial © agencialaprovincia.info

El sector industrial de Nuevo León muestra señales de recuperación, pero la falta de infraestructura eléctrica y la incertidumbre comercial complican la llegada de nuevas inversiones extranjeras.

La recuperación del mercado industrial en Nuevo León enfrenta un obstáculo central: la red eléctrica no alcanza para abastecer nuevos desarrollos. Aunque hay más espacios industriales disponibles y la demanda empieza a reactivarse, la capacidad de transmisión y distribución de energía se ha convertido en el principal riesgo para la llegada de inversiones extranjeras a la región.

Disponibilidad energética y costos

En la zona metropolitana de Monterrey, la disponibilidad de espacios industriales ronda el 9.3%, lo que equivale a unos 14 millones de pies cuadrados. A esto se suman 2.2 millones de pies cuadrados en subarrendamiento y otros 6 millones en construcción. Sin embargo, que estos nuevos complejos puedan operar depende de si es posible conectarlos a la red eléctrica, algo que, según especialistas, no está garantizado con la infraestructura actual.

Sergio Reséndez, director general de Colliers México, advierte que la falta de una red robusta de transmisión y distribución puede frenar la inversión extranjera. El rezago en infraestructura eléctrica viene de antes de la pandemia: la Comisión Federal de Electricidad (CFE) lleva más de una década sin invertir de forma significativa en las principales vías de transmisión. Los desarrolladores privados han invertido en infraestructura interna dentro de los parques industriales, pero los costos son altos: convertir líneas de 400 a 250 kilovoltios puede costar unos 70 millones de dólares, y las conversiones más comunes rondan los ocho millones.

Demanda y absorción industrial

La absorción industrial acumulada en la zona ronda los nueve millones de pies cuadrados y podría llegar a los 10 millones al cierre del año, según estimaciones del sector. Para el último trimestre, se espera la incorporación de otros dos millones de pies cuadrados, aunque la cifra final dependerá de la evolución de la demanda y de las decisiones de los inversores. Apodaca, Escobedo y Ciénega de Flores siguen siendo las áreas con mayor actividad industrial en el área metropolitana de Monterrey.

  • Diputados locales en Nuevo León pidieron a la CFE reforzar la red eléctrica de Monterrey tras reportes de apagones y variaciones de voltaje que afectan a familias, comercios y sectores productivos; el llamado fue difundido por el Congreso de Nuevo León el 14 de septiembre de 2026.

    La existencia de terrenos y naves disponibles no garantiza la llegada de nuevas inversiones si no se resuelve el acceso a servicios básicos como la electricidad. La generación de energía en sitio es una alternativa, pero la normativa vigente impone límites: los permisos para generación local van de 500 a 18,000 kVA, insuficientes para muchas industrias que requieren mayor capacidad.

    Incertidumbre comercial y contexto regional

    La relación comercial entre México y Estados Unidos también influye en el ritmo de las inversiones industriales en Nuevo León. Tras una pausa en 2025, el mercado empezó a moverse en 2026, pero la falta de certeza sobre el suministro de energía y las restricciones legales para la generación local dificultan la consolidación de nuevos proyectos. Los bajones de voltaje y las interrupciones del servicio eléctrico en colonias de la zona metropolitana muestran las limitaciones de la red de distribución actual.

    En respuesta a los reportes de apagones y variaciones de voltaje, la CFE ha realizado operativos de mantenimiento, como el que se llevó a cabo en el Barrio Antiguo de Monterrey desde agosto de 2026, que incluyó mejoras en la red subterránea, sustitución de cableado y reemplazo de transformadores para reforzar la confiabilidad del suministro. Además, el 16 de septiembre de 2026 se programaron cortes temporales de energía en municipios del área metropolitana como parte de labores de modernización y mantenimiento preventivo, afectando a sectores de Monterrey, Guadalupe, San Nicolás de los Garza y Apodaca, según reportes de medios locales y comunicados oficiales.

    La situación de la infraestructura energética en México no es única en la región. En países como Colombia, la presión sobre las empresas energéticas y la necesidad de fortalecer la transparencia y la capacidad de respuesta ante la escasez de recursos energéticos también han sido tema de análisis, como se señala en un análisis reciente.

    Restricciones legales y desafíos para la industria

    La ley vigente en México limita la generación de energía en sitio, lo que restringe la capacidad de las industrias para autoabastecerse. Según Reséndez, los permisos para generación local no cubren las necesidades de muchas empresas, especialmente las que requieren potencias superiores a 18,000 kVA. Esta limitación, sumada a la falta de inversión pública en la red de distribución, genera incertidumbre y expone a la industria a riesgos de interrupciones y sobrecostos.

    El rezago en infraestructura eléctrica ha sido reconocido por autoridades federales y legisladores. El diputado federal Víctor Pérez señaló que el Anexo 6 del Proyecto de Presupuesto de Egresos contempla 12,802 millones de pesos para nuevos proyectos de infraestructura productiva de largo plazo de la CFE en Nuevo León, y solicitó información detallada sobre subestaciones requeridas, inversiones en curso y obras programadas para 2027, lo que refleja la urgencia de atender el déficit de capacidad en la red eléctrica.

    La falta de inversión en infraestructura eléctrica se traduce en bajones de voltaje y cortes de servicio que afectan tanto a las industrias como a los barrios residenciales. Sin una solución estructural, la competitividad de Nuevo León frente a otros polos industriales de la región podría verse comprometida en el mediano plazo.

    El área metropolitana de Monterrey, donde se concentran los principales parques industriales de Nuevo León, depende de una red eléctrica cuya capacidad de transmisión y distribución resulta insuficiente para acompañar el crecimiento proyectado. La Comisión Federal de Electricidad es responsable de la infraestructura principal, mientras que los desarrolladores privados solo pueden intervenir dentro de los parques industriales. La diferencia entre generación, transmisión y distribución es clave: aunque la generación de energía puede ser suficiente, la falta de inversión en las redes de transmisión y distribución limita el acceso efectivo a la electricidad y afecta la viabilidad de nuevos proyectos industriales.

    En el contexto internacional, la expansión acelerada de la red eléctrica es una tendencia necesaria ante el crecimiento de la demanda industrial. Por ejemplo, España anunció en septiembre de 2026 una inversión superior a 17,000 millones de euros en su red de transmisión eléctrica hasta 2030, impulsada por la electrificación y la llegada de usuarios intensivos como centros de datos, lo que marca un precedente relevante para países en desarrollo industrial como México.

    Expertos internacionales advierten que la capacidad de transmisión es un cuello de botella global: más de 2,500 GW de proyectos de generación renovable, almacenamiento y grandes cargas eléctricas están atascados en colas de conexión a nivel mundial, y la construcción de grandes infraestructuras de red puede tardar entre 5 y 15 años. Esto subraya la urgencia de acelerar inversiones y modernización en la red eléctrica de Nuevo León.

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