• 4 min de lectura
  • Publicado

El área de soja en Argentina crecerá pese al riesgo climático

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

El área de soja en Argentina crecerá pese al riesgo climático Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
El área de soja en Argentina crecerá pese al riesgo climático © agencialaprovincia.info

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta que la siembra de soja en Argentina superará los 17 millones de hectáreas en la campaña 2026/27, impulsada por precios internacionales y menores impuestos, aunque persisten incertidumbres por El Niño

La campaña agrícola 2026/27 en Argentina se perfila con un dato clave: la superficie destinada a la soja aumentará a 17 millones de hectáreas, según la estimación de pre-campaña de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Este crecimiento, que representa un alza del 1,2% respecto al ciclo anterior, se produce en un contexto de incertidumbre climática y presión internacional sobre los precios de los granos.

Proyección oficial y fundamentos

El informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, publicado a fines de julio de 2026, detalla que la superficie sembrada de soja recuperará el promedio de los últimos cinco años tras un ciclo previo de 16,8 millones de hectáreas. El incremento de 200.000 hectáreas responde a una combinación de incentivos agronómicos y económicos: la mejora de los precios internacionales y una reducción gradual de la carga fiscal interna, que favorecen la rentabilidad del cultivo frente a otras alternativas.

La decisión de los productores de ampliar el área sembrada se apoya en la expectativa de un mercado internacional sostenido y en la necesidad de compensar los efectos de campañas anteriores marcadas por condiciones climáticas adversas. Sin embargo, la proyección reconoce que el fenómeno El Niño podría condicionar el desarrollo de los cultivos, especialmente en regiones vulnerables a excesos hídricos o lluvias irregulares.

El impacto de El Niño y los riesgos

El fenómeno El Niño, que ya fue señalado por organismos internacionales como un factor de riesgo para la producción agrícola sudamericana, sigue generando preocupación entre técnicos y productores. La Organización Meteorológica Mundial advirtió que la intensidad de El Niño podría mantenerse hasta 2027, con efectos directos sobre la agricultura argentina, como se informó previamente.

En este escenario, la planificación de la campaña 2026/27 incorpora estrategias de manejo para mitigar posibles daños por lluvias excesivas, anegamientos o enfermedades asociadas a la humedad. Las zonas más expuestas, como el centro y norte de la región pampeana, ajustan sus esquemas de siembra y selección de variedades para reducir el riesgo de pérdidas.

Precios internacionales y contexto fiscal

El repunte de los precios internacionales de la soja, impulsado por la demanda global y la volatilidad de los mercados, es uno de los motores principales detrás del aumento de la superficie sembrada. A esto se suma la política de reducción paulatina de retenciones y otros impuestos internos, que mejora la ecuación económica para los productores y estimula la inversión en tecnología y semillas de mayor rendimiento.

El contexto fiscal más favorable, aunque aún limitado por la presión tributaria general, permite que la soja recupere terreno frente a otros cultivos extensivos. No obstante, la rentabilidad final dependerá de la evolución de los precios, los costos de insumos y, especialmente, de las condiciones climáticas durante el ciclo productivo.

Perspectivas y limitaciones

Si bien la proyección de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires marca una recuperación del área de soja, el informe advierte que el resultado final estará sujeto a la evolución del clima y a eventuales cambios en el escenario internacional. La superficie estimada podría ajustarse si se registran eventos extremos o si las condiciones de mercado se modifican de manera significativa en los próximos meses.

La campaña 2026/27 será una prueba para la capacidad de adaptación del sector agrícola argentino ante la combinación de riesgos climáticos y oportunidades de mercado. La respuesta de los productores y la efectividad de las políticas públicas determinarán si el crecimiento proyectado se traduce en una mejora real para la economía rural y las exportaciones.

El fenómeno El Niño es un evento climático caracterizado por el calentamiento anómalo del océano Pacífico ecuatorial, que altera los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del mundo. En Argentina, su impacto puede variar según la intensidad y la zona, generando desde inundaciones hasta sequías localizadas. Las proyecciones agrícolas suelen incorporar escenarios alternativos para anticipar estos riesgos, pero la incertidumbre sobre la magnitud y duración de El Niño obliga a mantener una planificación flexible y monitorear de cerca los informes meteorológicos oficiales.

Temas:

Publicaciones relacionadas