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Argentina busca contratos de gas a largo plazo con Vaca Muerta como eje

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

Argentina busca contratos de gas a largo plazo con Vaca Muerta como eje Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
Argentina busca contratos de gas a largo plazo con Vaca Muerta como eje © agencialaprovincia.info

Argentina explora acuerdos firmes para exportar gas desde Vaca Muerta a países vecinos y transformar su potencial en infraestructura y mercados regionales, en un contexto de cambios energéticos en el Cono Sur

El desarrollo de Vaca Muerta como fuente de gas natural cambió el panorama energético del Cono Sur y llevó a Argentina a una decisión clave: pasar de vender excedentes estacionales a buscar contratos de exportación firmes y de largo plazo. El objetivo es transformar ese gas en inversiones concretas y dar previsibilidad al sector. Ahora, el desafío es consolidar una integración energética que conecte a Chile, Brasil y Uruguay con la Cuenca Neuquina.

Proyecciones y obstáculos para la integración

En el primer encuentro del ciclo "América Latina ante la Nueva Geopolítica Energética: transiciones, integración y posicionamiento estratégico", especialistas y empresas debatieron en Buenos Aires cómo ampliar los flujos de gas argentino. Según un estudio presentado por Esteban Kiper, de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), los intercambios regionales podrían llegar a 60-70 millones de metros cúbicos diarios, con un valor anual de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares, si se resuelven los problemas técnicos y regulatorios. Aprovechar la infraestructura existente y sumar nuevas conexiones es parte del plan, pero la falta de contratos firmes y la necesidad de reglas claras siguen siendo los principales obstáculos.

El rol de los contratos y la infraestructura

Argentina ya reactivó exportaciones de gas a Chile, Brasil y Uruguay, pero para sostener ese crecimiento hacen falta acuerdos comerciales estables. Griselda Lambertini, del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), señaló que la liberalización interna no alcanza y que se necesita más coordinación regional. Desde el sector privado, Luciano Rojas, de Total Austral, insistió en que la previsibilidad contractual es clave para financiar nuevas obras de transporte y asegurar el abastecimiento. La apuesta es avanzar hacia contratos de largo plazo que permitan invertir en gasoductos y planificar la oferta y la demanda a mediano plazo.

Vaca Muerta ante el mercado internacional

Gabriela Aguilar, presidenta de la Argentina-Texas Chamber of Commerce, destacó la oportunidad que representa el gas natural licuado (GNL) para llegar a mercados globales. La disponibilidad de recursos en Vaca Muerta coincide con una demanda internacional en aumento por seguridad y diversificación energética. Así, Argentina podría abastecer a países vecinos por gasoductos y exportar GNL a destinos más lejanos. Pero la viabilidad de estos proyectos depende de la calidad del gas, las tarifas, los mecanismos de tránsito y la coordinación operativa entre sistemas nacionales.


Según estimaciones de Reuters, el proyecto Argentina LNG podría posicionar al país como exportador de hasta 28 millones de toneladas de gas al año hacia el final de la década, consolidando a Vaca Muerta como base exportadora regional y global.

Perspectiva regional y antecedentes recientes

El escenario energético sudamericano cambió en los últimos años: mientras Vaca Muerta aumenta su producción, Brasil avanza sobre el presal, Bolivia reduce su oferta y las energías renovables y el GNL ganan peso en la matriz regional. En la primera mitad de 2026, la oferta energética argentina creció un 50% interanual, con Vaca Muerta aportando cerca de 7 de cada 10 barriles de petróleo del país, lo que refuerza su papel estratégico en la región. En este contexto, la integración energética aparece como una vía para mejorar la eficiencia económica y fortalecer los vínculos políticos entre países. La importancia de la infraestructura se refleja en el presupuesto récord para obras públicas presentado por Brasil, como se informó en un análisis reciente.

Un contrato firme en el sector energético es un acuerdo vinculante que define volúmenes, precios y plazos de entrega de gas entre productor y comprador, a diferencia de los contratos interrumpibles que dependen de la disponibilidad estacional. Estos contratos permiten planificar inversiones en infraestructura y dan previsibilidad tanto a empresas como a gobiernos. En la integración gasífera regional, la firma de contratos de largo plazo se considera necesaria para justificar la construcción de nuevos gasoductos y asegurar el abastecimiento sostenido a los países involucrados.

El avance de proyectos como Argentina LNG, impulsado por Eni, YPF y XRG, con una inversión estimada de 30.000 millones de dólares y una decisión final prevista para noviembre, marca un punto de inflexión para el sector. Además, la infraestructura asociada a Vaca Muerta no solo abastece la exportación de hidrocarburos, sino que también provee energía a grandes consumidores internos, como los centros de datos en la Patagonia, que demandarán hasta 500 MW de electricidad proveniente de estos recursos.

El crecimiento también se nota en el segmento midstream: en septiembre de 2026, VMOS anunció la emisión de bonos por 150 millones de dólares, ampliables a 200 millones, para financiar el oleoducto hacia Punta Colorada. Así, la industria busca monetizar el auge productivo de Vaca Muerta y consolidar su rol como plataforma exportadora regional.

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