El presidente electo Abelardo de la Espriella nombró a Claudia Benavides Salazar como ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, completando así el gabinete nacional y destacando un proceso de selección sin vínculos previos.
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el 2 de agosto de 2026 la designación de Claudia Benavides Salazar como ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación. Con este nombramiento, el gabinete nacional quedó conformado en su totalidad, tras un proceso de selección que incluyó entrevistas personales y la utilización de una plataforma digital de búsqueda de talentos. Benavides fue seleccionada sin que existiera un vínculo previo con el mandatario electo, lo que fue destacado como un criterio de independencia en la conformación del equipo de gobierno.
Perfil y trayectoria de la nueva ministra
Claudia Benavides Salazar es ingeniera industrial egresada de la Universidad Nacional de Colombia, con una maestría en Creatividad e Innovación y un doctorado en Competitividad y Sostenibilidad. Nacida en Pasto y criada en Manizales, cuenta con 25 años de experiencia en la estructuración de proyectos, impulso de empresas tecnológicas, docencia universitaria y articulación entre el sector académico, productivo y estatal. Según la información oficial, su principal desafío será fortalecer la confianza en la comunidad científica, reconfigurar el sistema nacional de ciencia y tecnología y promover la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo y las comunidades.
Declaraciones y contexto del anuncio
El anuncio fue realizado durante una alocución pública en la que Abelardo de la Espriella afirmó que la selección de Benavides respondió a un proceso sin intermediaciones políticas ni agendas privadas. El presidente electo remarcó que la conformación del gabinete implicó entrevistas y evaluaciones individuales a cada integrante, y que la independencia fue un criterio central. Además, se refirió a la estrategia de seguridad que será implementada junto al ministro designado Jorge Eduardo Mora, y a la importancia de recuperar la soberanía y enfrentar el delito y el narcotráfico. El mandatario electo también anticipó que la próxima vez que se dirija al país será ya en funciones, tras la asunción presidencial.
Sede presidencial y descentralización
En la misma comunicación, De la Espriella abordó la polémica por la remodelación de un edificio en el Batallón Paraíso de Barranquilla, que funcionará como sede alternativa de la Presidencia. Aclaró que la obra no implica la construcción de una nueva residencia oficial y que las adecuaciones se financian con recursos privados y donaciones de empresarios, aunque autoridades locales señalaron que parte de los fondos provienen del gobierno departamental. El presidente electo defendió la iniciativa como un símbolo de descentralización institucional y anunció que la asunción presidencial se realizará fuera de Bogotá, en la Universidad Santiago de Cali, en la capital del Valle del Cauca.
Impacto territorial y proyecciones para la asunción
La decisión de realizar la ceremonia de asunción en Cali fue presentada como un primer paso hacia una política de descentralización estatal. Se estima que el evento convocará a unas 6.000 personas, entre delegaciones oficiales, empresarios, medios de comunicación e invitados internacionales, incluyendo jefes de Estado y representantes diplomáticos. Según lo informado, cerca del 85 % de las delegaciones pernoctarán en Cali, lo que podría elevar la ocupación hotelera por encima del 80 % y generar un impacto económico en la ciudad y la región. Sin embargo, desde distintos sectores se advirtió que la descentralización efectiva requiere medidas presupuestarias y no solo la realización de actos simbólicos en el interior del país. El proceso de designación de ministros en Colombia es una atribución exclusiva del presidente electo, quien puede optar por distintos mecanismos de selección. En este caso, la utilización de una plataforma digital de talentos y la realización de entrevistas personales fueron presentadas como herramientas para garantizar independencia y transparencia. La asunción presidencial fuera de la capital nacional es una decisión inusual en la historia reciente del país y busca visibilizar la agenda de descentralización, aunque su alcance dependerá de la implementación de políticas concretas en los próximos meses.