El futuro de la conexión eléctrica entre Brasil y Bolivia depende de que el Congreso apruebe el acuerdo antes de noviembre de 2026. Mato Grosso do Sul y la frontera están en juego.
El avance de las obras del lote 11, parte del primer gran concurso de transmisión eléctrica de Brasil para 2027, ahora depende de una decisión política que sigue sin fecha. Si el Congreso Nacional no aprueba el acuerdo internacional que permite la interconexión eléctrica con Bolivia antes de noviembre de 2026, el proyecto puede quedar fuera de la licitación y perder su lugar en la planificación energética del país.
Advertencia de la agencia reguladora
La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) dejó clara su preocupación en un oficio enviado al Ministerio de Minas y Energía. El documento, firmado por la directora Agnes da Costa, que es la relatora del caso, señala que la falta de definición legislativa sobre el acuerdo bilateral pone en riesgo la seguridad jurídica y el cronograma de la licitación. Incluso podría obligar a sacar las instalaciones del lote 11 del proceso.
La consulta pública sobre el pliego de la licitación está abierta hasta el 26 de octubre. El acuerdo entre Brasil y Bolivia se firmó en marzo de este año y llegó al Congreso Nacional el 9 de julio, pero sigue en trámite. Aneel pidió al ministerio que mantenga a la agencia informada sobre los avances y plazos en el Congreso, y sobre cualquier gestión adicional ante Bolivia o documentos que puedan justificar una posible dispensa de aprobación.
Obras y alcance del lote 11
En la versión final del edital aprobada por ANEEL el 22 de septiembre de 2026, el proyecto de interconexión con Bolivia fue excluido, lo que reduce el riesgo de depender de un acuerdo internacional aún no ratificado.
Para Aneel, la aprobación legislativa antes de noviembre de 2026 es clave para avanzar con seguridad jurídica en la preparación de los documentos del concurso y poder enviar el expediente al Tribunal de Contas da União (TCU) para su análisis.
Plazos y riesgos para la integración
El cronograma oficial marca que el primer concurso de transmisión de 2027 será el 30 de abril. Sin una definición parlamentaria sobre el acuerdo internacional, las obras del lote 11 pueden quedarse sin respaldo legal. Esto afectaría tanto la infraestructura eléctrica de Mato Grosso do Sul como la posibilidad de integración energética con Bolivia.
En la planificación de la subasta de 2027, ANEEL incluyó 12 lotes con una inversión total estimada en cerca de R$ 8,9 mil millones. El plan abarca 3.245 km de nuevas líneas de transmisión y 1.386 MVA de capacidad de transformación en 13 estados brasileños, según datos oficiales publicados en septiembre de 2026. La firma de las concesiones está prevista para el 26 de febrero de 2027. Por eso, definir el marco legal antes de esas fechas es fundamental.
La situación muestra cómo los grandes proyectos de infraestructura dependen de los tiempos legislativos y de la coordinación entre organismos nacionales y acuerdos bilaterales. En casos recientes, como reportado anteriormente, la definición de marcos regulatorios y la aprobación de acuerdos han sido decisivos para que inversiones estratégicas en el sector energético brasileño avancen o se posterguen.
Instituciones y documentos involucrados
En el proceso intervienen Aneel como regulador, el Ministerio de Minas y Energía como responsable de la política sectorial, y el Congreso Nacional, que debe aprobar el acuerdo internacional. El documento bilateral firmado en marzo y enviado en julio es la base legal para la interconexión, pero solo tendrá vigencia si el Congreso lo ratifica. El Tribunal de Contas da União revisará los expedientes una vez que termine la instrucción administrativa y legislativa.
En la integración eléctrica regional, la ratificación de acuerdos internacionales es indispensable para que los proyectos de interconexión tengan validez jurídica y puedan ejecutarse. Ratificar significa que el Congreso Nacional aprueba formalmente el tratado, le da fuerza de ley y permite que se hagan las obras y servicios previstos. Sin ese paso, los proyectos quedan en la incertidumbre y pueden ser excluidos de los planes oficiales.