La firma estadounidense AECOM diseñó el tramo 4 del Tren Maya y, tras adquirir la empresa que supervisó la construcción de las Torres Gemelas, conecta dos obras emblemáticas a través de su experiencia en infraestructura.
La empresa estadounidense AECOM, con más de treinta años de presencia en México, ha estado involucrada en dos proyectos reconocidos: el Tren Maya y las Torres Gemelas. Fundada en 1990, AECOM fue responsable del diseño del tramo 4 del Tren Maya, que une Izamal con el Aeropuerto Internacional de Cancún. En 2010, la compañía adquirió la firma que supervisó la construcción original del World Trade Center en Nueva York.
El diseño del tramo 4 y su alcance
El tramo 4 del Tren Maya abarca 247 kilómetros de doble vía entre Izamal y Cancún. AECOM diseñó este segmento por encargo del gobierno mexicano. Bajo la dirección de Troy Rudd, la empresa no construyó la obra, pero sí brindó asistencia técnica y seguimiento durante el proceso. También diseñó 47 kilómetros de carretera paralela a la vía férrea, integrando soluciones de movilidad en la península de Yucatán.
La participación de AECOM se centró en el diseño y la gestión de obra, sin intervenir en la construcción. Según la propia empresa, su trabajo incluyó la coordinación de contratistas y proveedores, la gestión de cronogramas y la supervisión de sistemas civiles y electromecánicos. El tramo 4 es uno de los segmentos estratégicos del proyecto ferroviario federal. Para este corredor, una cobertura reciente menciona un tiempo estimado de viaje de 49 minutos y cuatro salidas diarias, aunque estos datos corresponden al servicio comercial y no necesariamente al diseño original.
La conexión con las Torres Gemelas
El vínculo entre AECOM y las Torres Gemelas proviene de la compra de Tishman Realty & Construction Company en 2010 por 245 millones de dólares. Tishman supervisó la construcción del World Trade Center en 1973 y participó en el desarrollo de 7 World Trade Center. Tras la adquisición, la filial pasó a llamarse AECOM Tishman y gestionó varias obras del complejo reconstruido, incluidas las torres 1, 3 y 4 y el centro de transporte.
En 2026 se reportó la transferencia de la administración y operación del Tren Maya a la Secretaría de la Defensa Nacional, con fecha concreta del 29 de agosto de 2026, lo que marca un cambio institucional relevante para el proyecto.
La compra de Tishman permitió a AECOM sumar proyectos emblemáticos a su portafolio. Aunque la empresa no existía cuando se construyeron las Torres Gemelas, la integración de Tishman le dio un vínculo institucional con ese antecedente. Esta trayectoria internacional se refleja en su presencia en América Latina y en obras de gran escala en Estados Unidos y otros países.
Otros proyectos y presencia en México
Además del Tren Maya, AECOM ha trabajado en proyectos de infraestructura y servicios en México, como el diseño de la tienda Ikea y oficinas de laboratorio en el sur de Ciudad de México, y la gestión de una base de datos en Querétaro. A nivel internacional, la empresa supervisó la conexión ferroviaria entre Long Island y la Grand Central Terminal de Nueva York, y participa en el desmantelamiento de la central nuclear de San Onofre en Estados Unidos.
Desde 2016, AECOM colabora en el cierre de la central nuclear de San Onofre junto a Energy Solutions, brindando gestión y servicios técnicos en las distintas etapas del proceso. La variedad de proyectos muestra la capacidad de la compañía para adaptarse a distintos sectores y regiones, aunque su rol varía entre diseño, gestión y supervisión según el caso.
Controversias y limitaciones del proyecto
El avance del Tren Maya ha enfrentado cuestionamientos ambientales y judiciales, sobre todo en los tramos que cruzan zonas ecológicamente sensibles. Recientemente, un tribunal federal ordenó la suspensión definitiva de las obras del Tramo 5 entre Cancún y Tulum, exigiendo controles ambientales inmediatos y poniendo en duda la continuidad del servicio ferroviario en la región, como informó este medio. Aunque AECOM no participó en ese segmento, la situación muestra los desafíos institucionales y sociales que enfrenta la infraestructura pública en México.
La participación de empresas internacionales como AECOM en proyectos estratégicos mexicanos responde a la necesidad de experiencia técnica y capacidad de gestión, pero también plantea preguntas sobre la transferencia de responsabilidades y la transparencia en la ejecución de obras públicas. La integración de antecedentes globales, como la adquisición de Tishman, refuerza el posicionamiento de la compañía, aunque no garantiza resultados en contextos locales complejos.
En la obra pública, el diseño y la gestión suelen estar a cargo de empresas especializadas que no necesariamente ejecutan la construcción. La distinción entre diseño, supervisión y ejecución es clave para entender las responsabilidades de cada actor. En el caso del Tren Maya, AECOM se limitó al diseño y la asistencia técnica del tramo 4, mientras que la ejecución fue responsabilidad de otras firmas y organismos. Esta separación de funciones es común en grandes proyectos de infraestructura y responde a criterios de control, especialización y transparencia.