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Adolfo Cambiaso impulsó la clonación equina y abrió un debate en Argentina

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

Adolfo Cambiaso impulsó la clonación equina y abrió un debate en Argentina Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
Adolfo Cambiaso impulsó la clonación equina y abrió un debate en Argentina © agencialaprovincia.info

El polista Adolfo Cambiaso reveló que clonó 80 veces a su yegua más valiosa, generando un debate sobre identidad animal y el impacto de la biotecnología en el polo argentino

La revelación de que Adolfo Cambiaso, figura central del polo argentino, ha clonado en 80 ocasiones a su yegua "La Cuartetera" reconfiguró el debate sobre los límites de la biotecnología en el deporte y la identidad animal. El propio Cambiaso expuso el caso en el programa Otro día perdido, donde detalló el proceso y las motivaciones detrás de una práctica que, en la actualidad, ya genera alrededor de mil caballos clonados por año en Argentina.

La decisión de clonar y sus fundamentos

Cambiaso explicó que la iniciativa surgió en 2010, ante la inminente pérdida de un caballo de alto valor sentimental y deportivo. Inspirado por el antecedente de la oveja Dolly, comenzó a preservar células de sus mejores ejemplares. El objetivo era conservar y multiplicar características excepcionales, comparando el valor genético de sus caballos con el de figuras como Messi o Maradona en el fútbol. La decisión de avanzar con la clonación se apoyó en la ausencia de regulaciones específicas en el polo argentino y en experiencias previas observadas en Estados Unidos, donde la técnica ya se aplicaba en otras disciplinas ecuestres.

Implementación y expansión en el país

El proceso de clonación se inició con la colaboración de veterinarios estadounidenses y, posteriormente, con la capacitación de profesionales argentinos. Cambiaso financió la formación y transferencia de tecnología, permitiendo que el procedimiento se instalara en el país. Según sus declaraciones, la práctica se expandió rápidamente y hoy se estima que nacen mil caballos clonados por año en Argentina, aunque no existen registros públicos centralizados que permitan verificar la cifra exacta. La yegua "La Cuartetera" fue clonada 80 veces, y cada ejemplar recibe el mismo nombre seguido de un número, lo que plantea interrogantes sobre la individualidad y la identidad animal.

Debate filosófico y consecuencias para el polo

La práctica de Cambiaso generó un dilema filosófico sobre la identidad de los clones. Durante la entrevista, se discutió si los animales clonados son simples gemelos o si, al compartir el mismo ADN, pueden considerarse la misma entidad. Cambiaso sostuvo que los clones de "La Cuartetera" presentan comportamientos y movimientos similares, incluso cuando son criados en entornos distintos y con domadores diferentes. Esta afirmación, basada en su experiencia personal, no cuenta con estudios científicos publicados que la respalden en el contexto del polo argentino. El avance de la clonación plantea desafíos regulatorios y éticos para el deporte, en un contexto donde la tecnología supera la normativa vigente.

Implicancias institucionales y vacíos normativos

Hasta el momento, no existe una regulación específica sobre la clonación de caballos en el polo argentino. La Asociación Argentina de Polo y los organismos veterinarios no han emitido normativas que limiten o prohíban la inscripción de animales clonados en competencias oficiales. Esta ausencia de reglas genera incertidumbre sobre la equidad deportiva y la protección del bienestar animal. La expansión de la clonación también plantea interrogantes sobre la trazabilidad genética y la necesidad de registros públicos que permitan monitorear el fenómeno y sus consecuencias a largo plazo.

La clonación animal, en el contexto del polo argentino, se encuentra en una zona gris regulatoria. A diferencia de otras prácticas biotecnológicas, la ausencia de legislación específica permite que la decisión quede en manos de los actores privados y de la interpretación de las asociaciones deportivas. El debate sobre la identidad de los clones y su impacto en la competencia deportiva evidencia la necesidad de un marco normativo claro, que contemple tanto los avances tecnológicos como los principios de equidad y bienestar animal.

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