La Policía Civil de São Paulo clausuró una fábrica clandestina en Itaquaquecetuba que producía perfumes y body splashes falsificados de la marca WePink. Trece personas fueron detenidas y se incautaron cientos de cajas listas para la venta
Una operación de la Policía Civil de São Paulo terminó con el cierre de una fábrica clandestina dedicada a la producción de perfumes y body splashes falsificados de la marca WePink en el municipio de Itaquaquecetuba. El procedimiento, realizado el 2 de julio de 2026 en el barrio Jardim Mônica, derivó en la detención de trece personas que se encontraban en pleno proceso de fabricación y empaque de los productos.
Detalles de la intervención policial
Durante el allanamiento, los agentes incautaron 230 cajas con productos terminados, cada una con 48 unidades, además de 14 máquinas industriales, seis tanques de mil litros y más de 30 baldes de esencia. También se secuestraron materiales de embalaje, un vehículo y 15 celulares. Según la Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo, la investigación se inició tras una denuncia formal presentada por la empresa WePink, que alertó sobre la circulación de productos apócrifos en redes sociales y puntos de venta del centro de la capital paulista.
Origen de la investigación y delitos imputados
La causa fue registrada en la 1ª Delegacia Seccional del Centro bajo los cargos de asociación ilícita, falsificación y adulteración de productos terapéuticos y medicinales, además de la localización y secuestro de un vehículo. La Policía Civil solicitó la conversión de las detenciones en prisión preventiva, lo que implica que los imputados podrían permanecer detenidos mientras avanza la investigación judicial. La denuncia inicial de WePink permitió identificar el inmueble y documentar el proceso de fabricación ilegal, que incluía la copia de datos de fabricantes, lotes y detalles de los envases originales.
Reacción de la empresa y advertencia a consumidores
Tras el operativo, la empresa WePink difundió un mensaje en sus canales oficiales advirtiendo a los consumidores sobre los riesgos de adquirir productos fuera de los puntos de venta autorizados. La firma remarcó que no puede garantizar la autenticidad ni la seguridad de los cosméticos comprados por vías informales, y subrayó que los productos originales solo se comercializan a través de su sitio web, aplicación, quioscos y tiendas oficiales. La comunicación buscó reforzar la confianza en los canales oficiales y alertar sobre posibles riesgos sanitarios asociados a la falsificación.
Contexto y antecedentes en el sector
El caso se suma a otros episodios recientes de controles sobre la producción y comercialización de bienes de consumo en el estado de São Paulo. En junio, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria suspendió la fabricación de productos de limpieza en una planta de Unilever en Vinhedo por incumplimientos en los controles de calidad, según reportó anteriormente este medio. Ambos hechos reflejan la presión regulatoria sobre la industria cosmética y de higiene, así como la importancia de la trazabilidad y la fiscalización para proteger a los consumidores.
En Brasil, la falsificación de productos terapéuticos y cosméticos constituye un delito tipificado en la legislación penal y puede implicar penas de prisión efectiva. La presunción de inocencia rige hasta que exista una sentencia firme, y las medidas cautelares como la prisión preventiva buscan evitar la fuga o la reiteración delictiva durante el proceso. Las investigaciones suelen requerir peritajes técnicos para determinar la composición y los riesgos sanitarios de los productos incautados, así como la eventual responsabilidad de los imputados en la cadena de producción y distribución.