Un visitante fue registrado agrediendo a un macaco-prego en el Parque Ecológico de Maracajá, Brasil. La administración del parque remitió el video a las autoridades y se aguarda la intervención de organismos ambientales y judiciales.
Un incidente ocurrido en el Parque Ecológico de Maracajá, en el sur del estado de Santa Catarina, Brasil, generó preocupación entre autoridades ambientales y organizaciones de conservación. El hecho, registrado en video y difundido el 9 de junio de 2026 por el biólogo Victor Michels, muestra a un visitante agrediendo a un macaco-prego, especie nativa de la región, dentro de las instalaciones del parque.
Registro y denuncia del hecho
El video, que circuló en redes sociales y fue posteriormente remitido a las autoridades, documenta el momento en que un hombre se acerca a un macaco-prego, le ofrece un objeto y luego le propina un golpe en el rostro, provocando la caída del animal desde una estructura de madera. En la grabación se escuchan risas de otras personas presentes, aunque hasta el momento no se identificó a los involucrados. La administración del Parque Ecológico de Maracajá informó que tomó conocimiento formal del episodio el 10 de junio y que remitió el material a la Policía Militar Ambiental y a la Policía Civil para su análisis.
Respuesta institucional y estado de la investigación
Según la información oficial, la administración del parque actuó tras recibir el video y notificó a los organismos competentes en materia ambiental y de seguridad. Hasta el cierre de esta edición, no se confirmó la apertura formal de una investigación judicial ni la identificación de los responsables. La Policía Militar Ambiental y la Policía Civil de Santa Catarina no emitieron declaraciones públicas sobre el avance del caso. El municipio de Maracajá, responsable del parque, expresó su preocupación por el impacto de este tipo de hechos en la convivencia entre visitantes y fauna silvestre.
Impacto en la conservación y recomendaciones
El Parque Ecológico de Maracajá es una unidad de conservación de 112 hectáreas de Mata Atlántica, que alberga diversas especies de fauna silvestre y cumple funciones de educación ambiental y recreación. Daniela Gonçalves, presidenta del Instituto Marakinho, organización que colabora en la gestión y rehabilitación de animales en el parque, advirtió que episodios de agresión afectan negativamente los procesos de conservación y pueden alterar el comportamiento de los animales, dificultando la interacción segura con los visitantes. La administración reiteró la importancia de no alimentar ni tocar a los animales y recordó que el respeto a la fauna es condición para el acceso al parque.
En Brasil, la protección de la fauna silvestre está regulada por la legislación ambiental federal y estatal, que prevé sanciones administrativas y penales ante actos de maltrato animal. La intervención de la Policía Militar Ambiental y la Policía Civil es habitual en casos donde existen pruebas documentales, como videos o fotografías, pero la apertura de una investigación formal depende de la evaluación inicial de los hechos y la identificación de los presuntos responsables. La presunción de inocencia rige hasta que exista una resolución judicial firme.