GeoPark firmó un acuerdo con PDVSA para operar el bloque Bare en la Faja Petrolífera del Orinoco, con el objetivo de aumentar la producción de 11.000 a hasta 95.000 barriles diarios y reactivar un campo clave para la economía venezolana
GeoPark sorprendió al sector energético al anunciar su desembarco en Venezuela con un objetivo concreto: transformar el bloque Bare, en la Faja Petrolífera del Orinoco, de un campo maduro con producción limitada a un polo de extracción capaz de multiplicar por casi nueve su volumen diario de crudo pesado. El acuerdo firmado con PDVSA prevé llevar la producción actual de 11.000 barriles diarios a un rango estimado entre 85.000 y 95.000 barriles, según la proyección de la compañía.
El acuerdo y sus condiciones
La operación fue confirmada por GeoPark y contempla la adquisición de una participación en el bloque Bare, un activo con más de 1.100 pozos y una infraestructura desarrollada a lo largo de décadas. Si bien el contrato ya fue rubricado, su entrada en vigencia depende de la resolución de aspectos técnicos y administrativos, entre ellos el uso de la infraestructura existente, la comercialización del petróleo y la integración del personal de PDVSA a la nueva gestión. El plazo para cumplir estas condiciones es de 120 días, según lo informado por la empresa.
Impacto en la producción y proyecciones
El presidente de GeoPark, Felipe Bayón, detalló que la meta de producción para el bloque Bare responde al potencial identificado tras análisis técnicos y regulatorios. Actualmente, la compañía produce unos 55.000 barriles diarios en Colombia y más de 4.000 en Vaca Muerta, Argentina. De concretarse el plan en Venezuela, GeoPark podría alcanzar una producción global de entre 75.000 y 85.000 barriles diarios hacia 2030, aunque la cifra incluye operaciones en toda la región. En el caso específico del bloque Bare, la meta es escalar la producción hasta 95.000 barriles diarios, sujeto a inversiones y recuperación de pozos existentes.
Contexto regional y antecedentes
La decisión de GeoPark se inscribe en una estrategia de expansión regional que busca aprovechar la experiencia acumulada en la producción de crudos pesados y la gestión de campos maduros. El grupo Gilinski, accionista de referencia, mantiene vínculos comerciales históricos con Venezuela y considera que existen oportunidades para participar en la recuperación de sectores clave de la economía local. El movimiento de GeoPark se suma a una tendencia de reapertura del sector petrolero venezolano a inversiones extranjeras, como se reflejó en acuerdos recientes con otras compañías internacionales, tal como informaron medios especializados.
Desafíos y próximos pasos
Antes de avanzar con la operación, GeoPark realizó evaluaciones técnicas, regulatorias y jurídicas para identificar riesgos y definir un plan de acción. La compañía prevé aprovechar tanto la infraestructura existente como el conocimiento del personal local, pero reconoce que la reactivación del bloque Bare dependerá de la resolución de cuestiones pendientes y de la evolución de las condiciones de mercado. Además, la empresa analiza oportunidades para desarrollar petróleo y gas no convencionales en Colombia, aunque no se anunciaron inversiones concretas en ese segmento.
En el sector petrolero, la diferencia entre una meta de producción y el resultado efectivo depende de factores como la inversión real, la recuperación de pozos, la estabilidad regulatoria y la demanda internacional. Un acuerdo firmado representa un paso formal, pero la entrada en vigencia y el impacto económico solo se materializan cuando se cumplen las condiciones contractuales y se inicia la operación regular. En Venezuela, la apertura a empresas extranjeras busca revertir años de caída en la producción, aunque el ritmo de recuperación sigue sujeto a incertidumbres técnicas, legales y comerciales.