La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas informó que se detectaron 1.600 movimientos sísmicos en Venezuela en las 864 horas posteriores al doble terremoto del 24 de junio, con impacto en varias regiones del país
La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó que, en las 864 horas posteriores al doble terremoto ocurrido el 24 de junio de 2026, se registraron 1.600 eventos sísmicos en el territorio venezolano. El seguimiento abarcó desde la fecha del sismo principal hasta el 30 de julio, según el informe oficial difundido por el organismo responsable de la vigilancia sísmica en el país.
Distribución territorial de la actividad sísmica
De acuerdo con el relevamiento de Funvisis, la mayor concentración de movimientos telúricos se localizó en la zona centro-norte y occidental de Venezuela. Entre los estados más afectados se encuentran Falcón, Lara, Yaracuy, Carabobo, Aragua, Distrito Capital, La Guaira, Miranda, Cojedes, Portuguesa, Guárico, Anzoátegui, Sucre, Nueva Esparta, Trujillo, Mérida, Barinas, Apure y Bolívar. La distribución territorial de los sismos refleja la extensión del fenómeno y la diversidad de áreas impactadas, tanto en regiones costeras como en zonas del interior.
Magnitud y características de los eventos
El informe de Funvisis detalla que los 1.600 eventos registrados incluyen movimientos de distintas magnitudes. Se identificaron sismos superiores a 6,9, así como otros en los rangos de 6,0 a 6,9; 5,0 a 5,9; 4,0 a 4,9; 3,0 a 3,9; 2,0 a 2,9 y menores a 2,0. La mayoría de los eventos fueron de baja magnitud, aunque la persistencia de la actividad sísmica generó preocupación en las comunidades afectadas y motivó el refuerzo de los sistemas de monitoreo y prevención.
Respuesta institucional y monitoreo
Funvisis mantiene un sistema de vigilancia permanente sobre la actividad sísmica en Venezuela, con el objetivo de informar a la población y a las autoridades sobre posibles riesgos. Tras el doble terremoto de junio, el organismo intensificó el seguimiento de réplicas y eventos asociados, en coordinación con los gobiernos locales y los servicios de protección civil. Hasta el momento, no se reportaron daños adicionales de gravedad vinculados a los sismos posteriores, aunque se recomienda a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales.
En el ámbito de la gestión de riesgos, la vigilancia sísmica implica el monitoreo continuo de la actividad geológica y la emisión de alertas tempranas cuando se detectan movimientos significativos. Los informes periódicos de Funvisis constituyen una herramienta clave para la toma de decisiones de las autoridades y la preparación de la población ante posibles emergencias. La información oficial permite diferenciar entre eventos de baja magnitud, que suelen ser frecuentes en zonas sísmicas, y aquellos que pueden representar un riesgo concreto para la infraestructura y la seguridad de las personas.