Exempleados y jubilados de Corpoelec en Venezuela exigen respuestas ante accidentes laborales, falta de insumos y despidos, señalando riesgos para la seguridad y la continuidad del servicio eléctrico
La muerte de un trabajador en la subestación El Manteco y la denuncia de jornadas de hasta 48 horas sin insumos ni transporte pusieron en el centro del debate la situación de los extrabajadores y jubilados de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) en Venezuela. El reclamo, encabezado por más de 120 exempleados, expone una serie de condiciones laborales que, según los denunciantes, ponen en riesgo tanto a los empleados como a la prestación del servicio eléctrico.
Accidentes y riesgos en el trabajo
Según el movimiento de extrabajadores, liderado por Nomar Carillo, la falta de insumos básicos, la eliminación del comedor y la ausencia de materiales de seguridad han derivado en accidentes graves. Carillo señaló que, aunque no existe un registro oficial de víctimas, tiene conocimiento de al menos dos muertes recientes: una por accidente de tránsito camino al trabajo y otra por descarga eléctrica en la subestación El Manteco, municipio Piar. La falta de transparencia en los reportes de accidentes y la ausencia de protocolos adecuados agravan la situación, según los testimonios recogidos.
Reclamos a las autoridades y despidos
Enzo Fernández, otro de los voceros del grupo, responsabilizó a las autoridades de Corpoelec, en particular a Juan Crisóstomo Fernández y al viceministro José Luis Betancourt, por no responder a los reclamos ni garantizar condiciones mínimas. Fernández denunció que los trabajadores son obligados a cumplir extensas jornadas y a trasladarse sin transporte oficial, exponiéndose a riesgos adicionales. Además, relató que los despidos fueron comunicados mediante cartas que justificaban la desvinculación por "retiro por inasistencia", pese a que, según los extrabajadores, la empresa no cumplió con sus obligaciones salariales ni laborales. El salario, inferior a un dólar diario al tipo de cambio vigente, resultaba insuficiente para cubrir necesidades básicas, lo que llevó a muchos a abandonar sus puestos.
Exigencias y próximos pasos
Juan Carlos Ramos, también extrabajador, detalló que el grupo exige la restitución de sus derechos laborales y salariales, así como la posibilidad de reincorporarse a sus puestos bajo condiciones dignas. La demanda central es la reivindicación salarial y la provisión de insumos y materiales de seguridad. Los extrabajadores consideran que la falta de respuesta institucional no solo afecta a quienes fueron desvinculados, sino que compromete la seguridad de quienes continúan en funciones y la estabilidad del servicio eléctrico en distintas regiones del país.
Contexto y antecedentes
La situación de los servicios públicos en Venezuela ha sido objeto de reclamos recurrentes por parte de trabajadores y usuarios. Las denuncias sobre condiciones laborales deficientes y falta de insumos no son exclusivas del sector eléctrico. En otros ámbitos, como la asistencia humanitaria, se han registrado acciones oficiales para responder a emergencias, como el envío de ayuda a Junín tras un sismo, según reportes recientes. Sin embargo, en el caso de Corpoelec, los extrabajadores sostienen que la ausencia de respuestas concretas y la precarización de las condiciones laborales representan un riesgo estructural para la continuidad de los servicios esenciales.
En Venezuela, la prestación de servicios públicos como la electricidad depende de empresas estatales sujetas a regulaciones nacionales y a la disponibilidad de recursos presupuestarios. La falta de insumos y la precarización salarial suelen estar vinculadas a restricciones presupuestarias, inflación y dificultades logísticas. La ausencia de registros oficiales sobre accidentes laborales limita la posibilidad de monitorear el impacto real de estas condiciones, lo que dificulta la adopción de medidas correctivas y la rendición de cuentas institucional.