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El Niño: proyección de lluvias excepcionales y riesgos para la agricultura argentina

Manuel Garretón Analista político latinoamericano Agencia La Provincia

Por Manuel Garretón

El Niño: proyección de lluvias excepcionales y riesgos para la agricultura argentina Agencia La Provincia © agencialaprovincia.info
El Niño: proyección de lluvias excepcionales y riesgos para la agricultura argentina © agencialaprovincia.info

La Bolsa de Comercio de Rosario estima que las precipitaciones en la región núcleo podrían superar hasta un 90% los valores habituales en diciembre, lo que plantea desafíos para la producción agrícola y la planificación de las tareas en el campo

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) difundió un informe que anticipa un aumento significativo de las lluvias en la región agrícola núcleo de Argentina durante el último trimestre de 2026. Según las proyecciones, octubre, noviembre y diciembre registrarían precipitaciones superiores a los promedios históricos, con incrementos estimados del 30%, 70% y hasta 90% respectivamente. Esta situación, asociada a un evento de El Niño de intensidad fuerte o muy fuerte, podría impactar tanto en la producción como en la logística de las tareas rurales.

Estimaciones y metodología de la BCR

El análisis de la BCR se basa en un modelo estadístico predictivo desarrollado por la Guía Estratégica para el Agro (GEA), que integra datos de 36 estaciones meteorológicas propias, información de diez modelos climáticos internacionales y registros de precipitaciones de los últimos 50 años. Alfredo Elorriaga, consultor de GEA/BCR, explicó que el modelo considera la relación entre el calentamiento mensual del océano Pacífico y el comportamiento de las lluvias en la región central del país. Actualmente, la temperatura superficial del Pacífico presenta una anomalía de 1,8 grados por encima de lo normal, lo que refuerza la probabilidad de lluvias intensas en los próximos meses.

Impacto en la producción y las tareas rurales

La mayor preocupación de los especialistas radica en la coincidencia de las lluvias con etapas clave del ciclo agrícola. Entre noviembre y diciembre se superponen la cosecha de trigo y las siembras de soja de segunda y maíz tardío, lo que podría generar dificultades para acceder a los lotes y realizar las labores en tiempo y forma. Elorriaga advirtió que la recurrencia de precipitaciones podría dejar ventanas operativas muy acotadas, especialmente para el maíz tardío, que es sensible a los anegamientos durante su implantación. En el caso de la soja, el exceso de agua puede endurecer la superficie del suelo y dificultar la emergencia de las plantas.

Condiciones climáticas y antecedentes recientes

El informe de la BCR señala que, además de las lluvias, El Niño suele estar asociado a un aumento de las temperaturas. Durante el evento 2015/16, el invierno fue el más cálido en seis décadas. Para este año, se prevé que el acoplamiento entre el océano y la atmósfera se produzca antes, lo que podría derivar en un final de invierno moderado y la posibilidad de olas de calor en verano. En la campaña 2015/16, las lluvias y las altas temperaturas de abril provocaron pérdidas importantes en la producción de soja. Sin embargo, para el ciclo actual, las proyecciones indican que la influencia de El Niño tendería a neutralizarse hacia abril, aunque persisten riesgos de eventos meteorológicos intensos por el cambio de estación.

Perspectivas regionales y limitaciones del pronóstico

El modelo de la BCR se centra en la influencia de El Niño sobre la región central de Argentina y no contempla otros factores regionales o globales que puedan modificar el comportamiento de las lluvias. Por ejemplo, el océano Atlántico, que en julio presentó temperaturas superiores a lo normal y favoreció el ingreso de aire húmedo, muestra ahora una anomalía fría para el último trimestre del año, lo que podría limitar el aporte adicional de humedad en la franja este del país. En este contexto, la planificación de las tareas agrícolas deberá considerar tanto la incertidumbre de los pronósticos como la posibilidad de lluvias superiores a lo habitual.

La importancia de los pronósticos meteorológicos y su impacto en la vida cotidiana quedó en evidencia recientemente, cuando un temporal en Buenos Aires provocó cortes de luz y demoras en los aeropuertos, afectando a miles de usuarios y servicios esenciales. Para más detalles sobre ese episodio y sus consecuencias, puede consultarse el análisis publicado en este informe de Agencia La Provincia.

El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, que altera los patrones de circulación atmosférica y puede provocar variaciones significativas en las precipitaciones y temperaturas de distintas regiones del mundo. En Argentina, su impacto suele manifestarse en forma de lluvias superiores a lo normal en la región pampeana y el Litoral, aunque la magnitud y distribución de los efectos pueden variar según la intensidad del evento y la interacción con otros factores climáticos.

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