El Ministerio de Salud de Argentina implementa un sistema de monitoreo y prevé desplegar un hospital móvil para asistir a poblaciones vulnerables ante el impacto proyectado del fenómeno El Niño en varias provincias.
El Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), puso en marcha nuevas acciones para anticipar y responder a las posibles consecuencias del fenómeno El Niño en Argentina. Según la información oficial, se incrementó la vigilancia sobre áreas potencialmente inundables y se diseñó un plan sanitario que incluye la disponibilidad de un hospital móvil para asistir a localidades cuya capacidad hospitalaria pueda verse superada por las lluvias intensas previstas para la primavera de 2026.
Áreas bajo vigilancia y población expuesta
De acuerdo con los registros satelitales históricos y los análisis de riesgo realizados por la DINESA, existen más de 5,4 millones de hectáreas identificadas como inundables en el noreste y litoral argentino, abarcando provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco. En estas zonas residen aproximadamente 920.000 personas, además de encontrarse 228 kilómetros de rutas nacionales, 284 kilómetros de rutas provinciales y 483 kilómetros de líneas de alta tensión que atraviesan territorios vulnerables a inundaciones. Las autoridades advirtieron que la probabilidad de precipitaciones anómalas aumentará a partir de la primavera, lo que podría afectar tanto a la infraestructura como a la prestación de servicios esenciales.
Plan sanitario y despliegue del hospital móvil
Frente a la posibilidad de que hospitales locales resulten afectados o colapsados por el incremento de la demanda, el Ministerio de Salud confirmó la disponibilidad de un hospital móvil, denominado ERMEH (Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria). Este dispositivo, donado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos en 2021, puede instalarse en un plazo de 72 horas y cuenta con 60 camas de internación y 8 de cuidados intensivos. El presupuesto diario estimado para su funcionamiento ronda los 5 millones de pesos. El ERMEH ya fue utilizado en las inundaciones de Bahía Blanca en marzo de 2025 y está preparado para operar como apoyo en situaciones de emergencia sanitaria. Además, se implementaron patrullas sanitarias de diferentes niveles y se intensificaron tareas preventivas, como la limpieza de canales para facilitar el escurrimiento del agua.
Central de monitoreo y articulación interinstitucional
La DINESA fue incorporada por primera vez a la red de organismos que colaboran con la Agencia Federal de Emergencias, lo que permite una mayor integración con el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR). La central de monitoreo utiliza información en tiempo real proveniente de organismos como el Servicio Meteorológico Nacional, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, el Instituto Geográfico Nacional y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, entre otros. Esta interoperabilidad facilita la elaboración de mapas dinámicos de riesgo y la coordinación de recursos entre Nación y provincias. En este contexto, la reorganización de recursos busca optimizar la respuesta ante emergencias, reconociendo que ni el gobierno nacional ni las jurisdicciones provinciales cuentan por sí solas con todos los recursos necesarios.
Limitaciones y contexto regional
El monitoreo y la respuesta sanitaria dependen en parte de la calidad de los datos aportados por organismos estatales, algunos de los cuales han experimentado recortes presupuestarios y reducción de personal en los últimos años. No obstante, desde el Gobierno aseguran que el funcionamiento de la central de monitoreo se mantiene estable. La experiencia argentina se enmarca en una tendencia regional de fortalecimiento de los sistemas de alerta y respuesta ante eventos climáticos extremos, como se observa también en otros países latinoamericanos. Por ejemplo, la importancia de la limpieza de canales y la preparación ante lluvias intensas fue destacada recientemente por autoridades mexicanas, según se informó en una cobertura sobre medidas preventivas en México.
El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un evento climático que altera los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del mundo. En Argentina, su impacto suele traducirse en precipitaciones superiores a lo habitual en el noreste y litoral, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y demanda una planificación sanitaria y de infraestructura específica. La integración de sistemas de monitoreo y la articulación entre organismos nacionales y provinciales resultan claves para anticipar y mitigar los efectos sobre la población y los servicios esenciales.