Las acciones bancarias argentinas registraron importantes subas tras semanas de caídas, mientras los principales índices de Wall Street cerraron sin una tendencia definida y el riesgo país argentino se mantuvo por encima de los 500 puntos básicos
El lunes 24 de agosto de 2026, los mercados financieros de Argentina y Estados Unidos mostraron comportamientos divergentes. Mientras los principales índices de Wall Street finalizaron la jornada sin una tendencia clara, el mercado bursátil argentino experimentó una recuperación significativa, especialmente en el sector bancario. El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó un 2,8%, alcanzando los 2.995.129 puntos, impulsado por el rebote de las acciones de bancos que venían de registrar caídas acumuladas cercanas al 10% en las primeras semanas del mes.
Rebote técnico en acciones argentinas
Las acciones de entidades financieras argentinas encabezaron las subas tanto en la plaza local como en los certificados de depósito (ADR) negociados en Nueva York. Banco Supervielle lideró con un alza del 8,2% en dólares, seguido por Banco Macro (+5,2%), Banco Francés (+5,1%) y Grupo Galicia (+4,8%). Analistas del sector atribuyeron este movimiento a un rebote técnico tras el ajuste previo y a un contexto internacional más favorable para la deuda emergente. Los bonos soberanos en dólares también extendieron las alzas del viernes, aunque el riesgo país argentino, medido por el índice EMBI, subió dos unidades y cerró en 509 puntos básicos, sin lograr perforar el umbral de los 500 puntos.
Wall Street sin tendencia definida
En Estados Unidos, el Dow Jones de Industriales avanzó un 0,3%, mientras que el índice tecnológico Nasdaq retrocedió un 0,8%. Los bonos del Tesoro estadounidense a diez años mostraron una baja en su rendimiento, ubicándose en 4,70% anual, lo que fue interpretado como una señal de leve distensión para la deuda norteamericana y los títulos públicos de mercados emergentes. El mercado internacional se mantuvo expectante ante la inminente publicación del balance trimestral de Nvidia, prevista para el miércoles 26 de agosto, considerado un indicador relevante para el sector tecnológico y el desarrollo de infraestructura en inteligencia artificial.
Factores globales e impacto en la región
El contexto internacional también estuvo marcado por la caída de más del 2% en los precios del petróleo crudo. El barril de Brent para entrega en octubre cerró en 92,02 dólares, mientras que el crudo ligero de Texas finalizó en 85,04 dólares. Además, se reanudó en California el juicio contra Meta por presunta adicción a las redes sociales, tras una postergación por motivos de salud de un jurado. En este escenario, operadores y analistas señalaron que la atención de los mercados en los próximos días estará centrada en dos eventos de alta volatilidad: el balance de Nvidia y la publicación del índice de inflación PCE en Estados Unidos, junto con las conclusiones del simposio de Jackson Hole.
Antecedentes y perspectivas para los activos argentinos
La recuperación de los activos argentinos se produce tras semanas de volatilidad y caídas, en un contexto de incertidumbre global y ajustes en los mercados emergentes. La evolución de los indicadores financieros locales se encuentra condicionada tanto por factores internos como por la dinámica internacional. En este sentido, la actualización de índices y coeficientes para jubilaciones, como la establecida recientemente por la Subsecretaría de Seguridad Social, también forma parte del escenario económico argentino, tal como se informó en la nota sobre la actualización de remuneraciones históricas para jubilaciones.
El riesgo país es un indicador que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos de un país y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, reflejando la percepción de riesgo de los inversores internacionales. Un nivel superior a los 500 puntos básicos implica mayores costos de financiamiento para el Estado y las empresas argentinas, y suele estar influido tanto por factores locales como por movimientos en los mercados globales. La evolución de este indicador es seguida de cerca por analistas y autoridades económicas, ya que impacta en las condiciones de acceso al crédito y en la estabilidad financiera.