El Instituto Geofísico del Perú reportó un sismo de magnitud 5.0 con epicentro cerca de Chupaca, que se sintió con fuerza en Huancayo y otras localidades del valle del Mantaro, donde persiste la preocupación tras el terremoto de julio.
El jueves 6 de agosto de 2026, un sismo de magnitud 5.0 fue registrado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) en la región Junín, con epicentro a 19 kilómetros al suroeste de la ciudad de Chupaca. El evento ocurrió a las 13:57 y alcanzó una profundidad de 9 kilómetros, lo que provocó que el movimiento se percibiera con intensidad en Huancayo, El Tambo, Chilca, Concepción, Jauja y otros distritos del valle del Mantaro. La intensidad fue clasificada como V en la escala de Mercalli para la provincia de Chupaca, según el reporte oficial del IGP.
Impacto en la población local
El sismo generó alarma entre los habitantes de la zona, especialmente en comunidades que aún se encuentran en proceso de recuperación tras el terremoto del 18 de julio, que afectó gravemente al anexo de Pumpunya, en el distrito de Chongos Bajo. En ese evento anterior, de magnitud 5.4 y profundidad de 9,5 kilómetros, se confirmaron cinco personas fallecidas, decenas de heridos y centenares de viviendas dañadas, lo que llevó a la declaración del estado de emergencia en varios distritos de Junín.
En esta ocasión, aunque no se reportaron víctimas ni daños materiales de gravedad al cierre de esta edición, la percepción del movimiento sísmico fue fuerte y reavivó la preocupación de las familias que aún residen en viviendas precarias o módulos temporales. Las autoridades locales y provinciales mantienen la vigilancia y continúan con las tareas de asistencia y monitoreo en las zonas más vulnerables.
Respuesta institucional y medidas adoptadas
Tras el terremoto de julio, el Gobierno nacional, el Gobierno Regional de Junín y los municipios afectados implementaron acciones de emergencia, incluyendo la entrega de ayuda humanitaria, la instalación de módulos habitacionales y la rehabilitación de servicios básicos. Sin embargo, la reconstrucción definitiva de las viviendas y la infraestructura dañada avanza de manera gradual y muchas familias permanecen a la espera de soluciones permanentes.
El IGP reiteró la importancia de que la población mantenga la calma ante nuevos eventos sísmicos, identifique rutas de evacuación y cuente con una mochila de emergencia. Además, recordó que el Perú se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica a nivel mundial, lo que implica la necesidad de fortalecer la preparación y la prevención en las comunidades expuestas.
Datos oficiales y limitaciones de la información
El reporte del IGP detalla que el sismo del 6 de agosto tuvo una magnitud de 5.0, con epicentro a 19 kilómetros al suroeste de Chupaca y una profundidad de 9 kilómetros. La intensidad V en la escala de Mercalli indica que el movimiento fue percibido por la mayoría de la población, aunque sin daños estructurales generalizados. Hasta el momento, no se han emitido informes oficiales sobre interrupciones de servicios públicos ni sobre la necesidad de evacuaciones adicionales.
Las autoridades provinciales y regionales continúan relevando información sobre posibles daños menores y mantienen canales de comunicación abiertos para reportes ciudadanos. La situación permanece bajo observación, y cualquier actualización será comunicada por los organismos competentes.
La escala de Mercalli es un sistema utilizado internacionalmente para medir la intensidad de los sismos según los efectos percibidos por la población y los daños observados en estructuras. A diferencia de la magnitud, que se refiere a la energía liberada, la intensidad refleja el impacto local y puede variar según la distancia al epicentro y las características del terreno. En Perú, el IGP es el organismo responsable de la vigilancia sísmica y la emisión de alertas oficiales.