El Servicio Geológico Colombiano informó que el volcán Puracé mantiene actividad sísmica y emisiones de gases por encima de los valores habituales, sin registrar anomalías térmicas en el cráter.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC), organismo dependiente del Ministerio de Minas y Energía, comunicó el 9 de agosto de 2026 que el volcán Puracé, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, continúa presentando actividad sísmica asociada a la dinámica interna de sus conductos. El monitoreo oficial señala que persisten registros de tremor continuo y eventos sísmicos de largo periodo, localizados principalmente bajo el cráter y a profundidades menores a un kilómetro.
Datos sobre la actividad sísmica
Según el informe del SGC, la sismicidad vinculada al fracturamiento de roca se mantiene en niveles bajos, tanto en cantidad como en magnitud. Estos eventos se han detectado entre uno y dos kilómetros por debajo del cráter, sin que hasta el momento se hayan reportado variaciones significativas respecto de los registros previos. La información oficial no indica daños ni afectaciones directas a la población en las zonas cercanas.
Emisiones de gases y monitoreo ambiental
El monitoreo de gases realizado por el SGC muestra que los valores de dióxido de azufre (SO₂) continúan por encima del promedio histórico para este volcán. Además, se observa un ascenso sostenido en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo. Las imágenes satelitales confirman la presencia de SO₂ en la atmósfera, con dispersión del flujo hacia el noroccidente del volcán. Hasta el momento, no se han detectado anomalías térmicas en el fondo del cráter, de acuerdo con la plataforma satelital MIROVA.
Alcance territorial y antecedentes recientes
El volcán Puracé se encuentra en el departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia, y es objeto de vigilancia permanente por parte de las autoridades científicas y de protección civil. En semanas previas, el SGC había elevado el nivel de alerta y se identificaron municipios en vigilancia por riesgo de caída de ceniza y otros fenómenos asociados, como se detalló en un reporte anterior sobre la alerta naranja en la región. Sin embargo, el organismo aclara que no se prevé una erupción inminente y que la situación es monitoreada de manera continua.
El monitoreo volcánico en Colombia se basa en la observación sistemática de parámetros sísmicos, geoquímicos y térmicos, con el objetivo de anticipar posibles cambios en la actividad y reducir riesgos para la población. Los niveles de alerta se actualizan según la evolución de los indicadores y la información disponible, permitiendo a las autoridades locales y nacionales adoptar medidas preventivas en caso de ser necesario.