La administración y operación del Tren Maya pasan a la Secretaría de la Defensa Nacional, tras la extinción de FONATUR Tren Maya y la publicación de nuevas disposiciones oficiales que consolidan la gestión bajo estructura militar
La gestión del Tren Maya, uno de los proyectos ferroviarios más relevantes del sureste mexicano, quedó formalmente bajo la órbita de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tras la publicación de nuevas disposiciones en el Diario Oficial de la Federación el 30 de julio de 2026. La medida implica la extinción de FONATUR Tren Maya y la transferencia de todas las funciones, activos y responsabilidades a una estructura encabezada por la dependencia militar.
Decisión oficial y marco normativo
El traspaso fue oficializado mediante disposiciones administrativas que establecen la desaparición de FONATUR Tren Maya, organismo que hasta ahora dependía de la Secretaría de Turismo y que había gestionado las primeras etapas del proyecto. El proceso de reorganización institucional, iniciado en 2023, culminó con un decreto en marzo de 2024 que fijó los pasos para la liquidación de la estructura anterior y la transferencia de competencias a la Sedena. Desde entonces, la administración y operación del sistema ferroviario quedan a cargo de Tren Maya, S.A. de C.V., bajo conducción militar.
Alcance de la reorganización
La nueva estructura no solo abarca el transporte de pasajeros, sino que también incorpora el traslado de cargas, actividades comerciales y servicios complementarios vinculados a la infraestructura ferroviaria. El objetivo declarado es centralizar la gestión y fortalecer la conectividad entre comunidades y destinos turísticos de la península de Yucatán, así como facilitar el desarrollo económico regional. El Programa Institucional 2025-2030 establece metas de eficiencia, seguridad y sostenibilidad ambiental y social, además de buscar una administración financieramente viable y una mejor integración con otros modos de transporte.
Impacto sobre la gestión pública y los servicios
La consolidación bajo la Sedena implica que el control operativo y administrativo del Tren Maya se concentra en una sola dependencia federal, con la transferencia de derechos y obligaciones previamente gestionados por FONATUR Tren Maya. Esta decisión modifica el esquema de gobernanza del sistema ferroviario y redefine la relación entre el Estado y los servicios de transporte en la región. El proceso se inscribe en una tendencia regional de reorganización de activos estratégicos, como se observó en reportes previos sobre la gestión de recursos e infraestructuras en América Latina.
Limitaciones y cuestiones abiertas
Si bien la transferencia administrativa ya fue formalizada, la información oficial no detalla aún el cronograma completo de liquidación de FONATUR Tren Maya ni el impacto inmediato sobre los trabajadores y contratos vigentes. Tampoco se especifican los mecanismos de control y rendición de cuentas que regirán la nueva etapa bajo conducción militar. El Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 incluye al Tren Maya como parte de la estrategia de infraestructura y desarrollo económico del sureste, pero resta conocer cómo se implementarán los objetivos de sostenibilidad y articulación con otros sistemas de transporte.
La extinción de un organismo público y la transferencia de competencias a una empresa estatal bajo control militar requieren distinguir entre la decisión administrativa y la efectiva implementación de los servicios. En el caso mexicano, la publicación en el Diario Oficial de la Federación otorga validez formal a la medida, pero la ejecución concreta depende de la transferencia de activos, la liquidación de pasivos y la adaptación de los marcos regulatorios y de control. La experiencia regional muestra que estos procesos suelen implicar etapas sucesivas y ajustes operativos antes de alcanzar un funcionamiento regular bajo la nueva estructura.